Rosario Central sufrió un duro golpe al quedar eliminado de la Copa Libertadores tras caer por 1-0 frente a Corinthians en San Pablo. Luego del empate sin goles registrado en el cruce de ida en el Gigante de Arroyito, el conjunto Canalla no logró imponerse en territorio brasileño y se despidió del certamen continental. Tras la derrota, la principal figura del plantel, Ángel Di María, fue autocrítico sobre el desempeño del equipo y sembró incertidumbre respecto a su futuro profesional.
El encuentro en el estadio Neo Química Arena se mantuvo parejo y con pocas oportunidades claras para la visita, siendo una definición de Enzo Copetti una de las chances más aproximadas. La paridad se rompió a los 35 minutos del segundo tiempo cuando Breno Bidon anotó el único tanto de la jornada para el conjunto local. A pesar de disputar los minutos finales con un jugador más por expulsión en el rival, Central no consiguió revertir el marcador. Con este resultado, las únicas representaciones argentinas que siguen en competencia son Platense y Estudiantes.
Tras el cierre del partido, "Fideo" realizó un balance del desarrollo de la llave y lamentó la falta de efectividad. "Tuvimos ocasiones para convertir, no fue el partido que deseamos hacer. Nos costó un montón y no pudimos concretar las que tuvimos", analizó el delantero, al tiempo que recordó las oportunidades desaprovechadas en el primer partido de la serie.
Sin embargo, las declaraciones que generaron mayor preocupación en la parcialidad rosarina fueron las vinculadas a su continuidad en la institución. "Momento duro, porque mi sueño era otro, mis ganas eran otras de poder continuar, pero es fútbol. Ahora va a tocar pensar y ver qué es lo que quiero seguir haciendo", expresó el atacante internacional, dejando abierta la posibilidad de evaluar sus próximos pasos en el fútbol profesional.






