En la tarde de hoy, la ciudad de San Fernando del Valle de Catamarca se convertirá en el epicentro de la fe regional al celebrarse los 200 años del natalicio de fray Mamerto Esquiú. Durante la misa central, que se llevará a cabo en la iglesia San Pedro de Alcántara del convento franciscano, se daría a conocer el inicio del proceso de canonización del beato. El oficio religioso estará a cargo de fray Luis Antonio Scozzina, obispo de Orán.
Peregrinación y fervor popular
Cientos de fieles y devotos han arribado desde distintos puntos del país, incluyendo una nutrida delegación de Santiago del Estero, para participar de los actos litúrgicos. Según informó el periodista catamarqueño Adrián Domínguez, las estimaciones prevén la presencia de miles de personas que, tras la misa, participarán de una locreada comunitaria en un predio especialmente acondicionado para la multitud.
Mientras tanto, se conoce que monseñor Luis Urbanč, obispo diocesano de Catamarca, se encuentra en el Vaticano, lo que alimenta las expectativas sobre las gestiones oficiales ante la Santa Sede para elevar al fraile a los altares de la Iglesia Universal.
El camino hacia la santidad
El proceso de canonización es un acto solemne realizado por el Papa, quien declara oficialmente santa a una persona fallecida. Para alcanzar esta instancia, se requiere una investigación rigurosa bajo la Constitución Apostólica Divinus Perfectionis Magister. Fray Mamerto ya posee el rango de Beato, por lo cual ahora se requiere la comprobación de un segundo milagro ocurrido después de su beatificación para completar el proceso.
El legado del "Orador de la Constitución"
Recordar a Esquiú es evocar al pastor, periodista y fundador de diarios que llamó a la unidad de los argentinos en tiempos de organización nacional. Su compromiso ciudadano es un ejemplo vigente; el beato instaba a los fieles a involucrarse en la realidad del país sin distinciones ni banderías sectarias, un mensaje que hoy resuena con fuerza entre los peregrinos que aguardan que, finalmente, sea reconocido como Santo.






