La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) formalizó un nuevo plan de facilidades de pago para Micro, Pequeñas y Medianas Empresas, pequeños contribuyentes y entidades sin fines de lucro. La iniciativa busca regularizar deudas impositivas, aduaneras y de seguridad social vencidas al 30 de junio de 2026, ofreciendo una vía para evitar juicios de ejecución fiscal y embargos, aunque el anuncio despertó fuertes críticas en el sector privado por sus condiciones financieras.
Las claves del nuevo régimen
El plan, vigente hasta el 30 de octubre de 2026, permite financiar obligaciones a través del servicio web "Mis Facilidades" con las siguientes condiciones principales:
Plazos: Hasta 18 cuotas para obligaciones generales y hasta 9 cuotas para retenciones y percepciones.
Anticipos: Se requiere un pago a cuenta del 5% para Micro y Pequeñas empresas, y del 10% para Medianas Empresas (Tramos 1 y 2).
Financiación: La tasa de interés se fijó en el 2,75% mensual, equivalente a la tasa resarcitoria vigente.
Alcance: Incluye tributos, multas e intereses, pero excluye conceptos específicos como anticipos, pagos a cuenta e IVA de servicios digitales.
Advertencias y críticas de los expertos
A pesar de la necesidad de regularización, figuras clave del ámbito tributario y entidades empresariales calificaron el programa como “pobretón” y advirtieron que podría ser insuficiente para el actual nivel de actividad económica.
Sebastián Domínguez, CEO de SDC Asesores Tributarios, subrayó la contradicción financiera del plan: “La tasa de financiación del 2,75% mensual resulta elevada frente al escenario de desaceleración de precios”. Según el especialista, esta tasa implica un costo creciente en términos reales, dado que la inflación proyectada se ubica por debajo de ese nivel. Asimismo, criticó la exigencia del pago a cuenta, ya que “reduce el capital de trabajo disponible” en un momento crítico para la liquidez de las PyMEs.
Por su parte, desde la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), el asesor fiscal Vicente Lourenzo fue más drástico: “Establecieron cuotas muy altas; lo único que hace es alargar la agonía. Realmente no ayuda para nada”. Desde el sector profesional, el contador Alejandro Rosenfeld apuntó a la estrategia oficial: “Entiendo que el Gobierno quiere que las PyMEs se financien con los bancos, pero eso todavía no pasa”.
Puntos a considerar por los contribuyentes
Los asesores coinciden en que, antes de adherir, es imperativo realizar un análisis individual:
Certificación: Verificar la vigencia del Certificado MiPyME.
Consecuencias: La adhesión implica la renuncia al derecho de repetición, impidiendo cualquier reclamo posterior sobre los montos incluidos.
Sostenibilidad: Asegurarse de poder afrontar las cuotas, ya que la falta de pago de dos cuotas (consecutivas o alternadas) provoca la caducidad del plan de pleno derecho, habilitando automáticamente la ejecución judicial.
El consenso entre los especialistas es que, si bien el régimen otorga una ventana temporal para ordenar la situación tributaria, la falta de un esquema más flexible podría limitar el alcance real del beneficio para un tejido empresarial que aún arrastra las dificultades económicas de años previos.






