Lo que debía ser un domingo de festejo terminó entre lágrimas. Un voraz incendio consumió durante la madrugada una vivienda del barrio Huaico Hondo y dejó prácticamente con lo puesto a una joven madre y sus tres hijas menores, entre ellas una beba de apenas 2 años.
El fuego comenzó alrededor de las 4 de este domingo y avanzó rápidamente por la humilde construcción. Afortunadamente, ninguna de las cuatro se encontraba adentro.
Y detrás de esa ausencia hay una circunstancia que pudo haber evitado una tragedia.
Había llevado a su hija al hospital
Horas antes, Adriana había tenido que acudir al hospital porque una de sus pequeñas estaba enferma. Al regresar, decidió no dormir en su vivienda debido a las bajas temperaturas y se trasladó junto a las niñas hasta la casa de su madre.
“Yo no me encontraba en la piecita porque tengo a mi nena enferma. Como ahí hacía mucho frío, después de que la traje del hospital me vine a dormir a lo de mi mamá”, contó.
Ya durante la madrugada, los vecinos advirtieron lo que estaba sucediendo. Cerca de las 6 escucharon una fuerte explosión y dieron aviso a los servicios de emergencia.
Bomberos de la Provincia y efectivos policiales trabajaron para controlar las llamas, aunque para entonces el fuego había provocado pérdidas materiales prácticamente totales.
El techo quedó destruido y las paredes presentaban riesgo de derrumbe.
“Se quemó todo”
Cuando Adriana llegó al lugar se encontró con una escena desoladora. La casa donde vivía con sus tres hijas había quedado consumida por el incendio.
Ropa, calzado, camas, muebles, electrodomésticos y prácticamente todo lo que habían conseguido con esfuerzo se perdió.
Pero hubo algo que golpeó especialmente a la mamá en este domingo.
“Se quemó la ropa de mis hijos, los calzados, la cama, el roperito, la silla, la mesa, la heladera, la tele y bueno... todo. Hasta las dos bicis de las chicas, que las había hecho parchar para que las tengan listas hoy por el Día del Niño. Me quedé sin nada, mis hijas lloran”.
Necesitan ayuda para comenzar de nuevo
Por el momento, Adriana y sus tres hijas se encuentran alojadas en la vivienda de su madre, mientras intentan asimilar lo ocurrido y encontrar una alternativa habitacional.
La mujer aseguró desconocer qué pudo haber originado el incendio y señaló que no mantiene conflictos con otras personas. Las circunstancias que desataron el fuego deberán ser establecidas.
Ahora la principal preocupación pasa por recuperar lo indispensable para sus pequeñas y encontrar un lugar donde volver a vivir.
“Por el momento quedaré aquí hasta que pueda conseguir dónde ir, porque no tengo dónde estar. Era lo único que tenía”, lamentó.
En cuestión de horas, una familia perdió prácticamente todo. Lo material quedó reducido a cenizas, pero una decisión tomada por el frío y la enfermedad de una de las niñas evitó que el incendio tuviera consecuencias todavía más dolorosas.






