Las cuentas externas de la República Argentina continúan arrojando indicadores altamente favorables en el plano macroeconómico. De acuerdo con el último informe técnico sobre el Intercambio Comercial Argentino (ICA) difundido por el organismo oficial de estadísticas, el superávit de abril se ubicó en los US$ 2.711 millones, lo que representa una notable mejora de US$ 2.496 millones en comparación con el mismo período del año anterior.
La clave de este desempeño radica en el volumen físico y valorizado de las ventas al exterior, las cuales alcanzaron la línea de los US$ 8.914 millones, consolidando el registro más alto de la historia económica argentina para un mes de abril. Este flujo de divisas se logró principalmente gracias a un crecimiento interanual del 33,6% en las exportaciones totales.
Sectores clave que impulsaron el crecimiento exportador:
Combustibles y Energía: Registró un crecimiento exponencial del 85,9% interanual.
Manufacturas de Origen Industrial (MOI): Experimentaron una suba del 43,3%, escalando a niveles de productividad y colocación internacional que no se registraban desde el año 2012.
Complejo Agropecuario: Tanto los productos primarios como las manufacturas de origen agropecuario (MOA) mantuvieron una tendencia alcista que apuntaló el resultado final.
En la vereda opuesta, las importaciones totales experimentaron una contracción del 4% en términos interanuales. Según detalló el INDEC, el descenso en el ingreso de mercadería extranjera estuvo focalizado en una menor demanda de bienes de capital y de piezas y accesorios destinados a la industria pesada.
Desde el Palacio de Hacienda pusieron especial énfasis en el comportamiento del rubro energético, el cual por sí solo aportó un saldo neto favorable de US$ 1.402 millones, un hito que combina la sustitución de importaciones de gas y combustibles con la creciente capacidad exportadora de la cuenca de Vaca Muerta.
El ministro de Economía, Luis Caputo, utilizó sus canales oficiales para celebrar los datos provistos por el INDEC y aseguró que la transformación del sector refleja de manera directa el impacto estructural de las políticas desregulatorias impulsadas por la administración del presidente Javier Milei. En el seno del equipo económico del oficialismo consideran que la solidez del superávit comercial y el equilibrio del frente externo se posicionan firmemente como los grandes pilares de la estabilización financiera del país.






