Un grave episodio de violencia se registró este martes por la noche en Montevideo, cuando dos micros que trasladaban hinchas de Tigre fueron atacados a balazos tras el triunfo por 3-0 frente a Nacional, por la ida de los playoffs de la Copa Sudamericana. El hecho dejó al menos un herido de bala y generó conmoción entre los simpatizantes argentinos.
Según la información difundida por las autoridades y los primeros testimonios, el ataque ocurrió cuando la caravana abandonaba el Gran Parque Central con destino a Colonia, desde donde los hinchas regresarían a la Argentina.
El ataque a la salida del estadio
El episodio se produjo en la zona de Ruta 1 y Camino Cibils, donde dos personas que circulaban en una motocicleta abrieron fuego contra al menos dos de los ómnibus.
El micro que encabezaba la caravana fue el más afectado y recibió alrededor de diez impactos de bala, según los primeros reportes. Los disparos rompieron los vidrios laterales y provocaron momentos de pánico entre los pasajeros.
Un herido y otros asistentes médicos
Como consecuencia del ataque, una persona sufrió una herida de bala y fue trasladada al Hospital del Cerro, donde quedó internada fuera de peligro, de acuerdo con la información disponible.
Además, otros simpatizantes recibieron atención médica por lesiones ocasionadas por los vidrios rotos y otros elementos desprendidos durante el ataque.
La investigación
La Policía uruguaya informó que los agresores escaparon inmediatamente después de efectuar los disparos y son intensamente buscados.
Las primeras líneas de investigación apuntan a que los atacantes podrían estar vinculados a la barra brava de Nacional, aunque esa hipótesis aún forma parte de la investigación oficial y no fue confirmada por las autoridades.
Por otra parte, algunos hinchas denunciaron que la custodia policial dejó de acompañar a la caravana al salir del estadio, situación que, según sus testimonios, facilitó el ataque.
Fuerte repercusión
Las imágenes tomadas dentro de uno de los micros, donde se observan vidrios destruidos, impactos de bala y manchas de sangre, comenzaron a circular rápidamente en redes sociales.
El episodio generó un fuerte repudio y volvió a instalar el debate sobre las medidas de seguridad en los partidos internacionales organizados por la Conmebol, ya que el ataque ocurrió una vez finalizado el encuentro y cuando la parcialidad visitante emprendía el regreso hacia Argentina.





