Brasil dio inicio a la construcción del Puente Salvador-Itaparica, una megaobra de infraestructura que atravesará la Bahía de Todos los Santos y se convertirá en el puente sobre lámina de agua más largo de América Latina. Con una extensión de 12,4 kilómetros, la estructura conectará la capital del estado de Bahía con la isla de Itaparica, acortando en hasta dos horas los tiempos de traslado e integrando el flujo de pasajeros y transporte de cargas.
El trazado vial contará con cuatro carriles de circulación vehicular y requerirá una inversión de 11.600 millones de reales (aproximadamente USD 2.220 millones). El emprendimiento se ejecuta bajo la modalidad de asociación público-privada con la participación del Gobierno federal brasileño, el estado de Bahía y un consorcio chino integrado por las empresas China Communications Construction Company (CCCC) y China Civil Engineering Construction Corporation (CCECC).
Los detalles arquitectónicos y de ingeniería más destacados de la obra comprenden:
Extensión y elevación: La estructura abarcará 12,4 km sobre el mar y alcanzará hasta 82 metros de altura en sus sectores de mayor envergadura.
Gálibo de navegación: Dispondrá de un vano central de 400 metros de ancho diseñado específicamente para garantizar el paso continuo de grandes buques mercantes y cruceros.
Reducción de tiempos: Reemplazará la dependencia exclusiva de ferries y embarcaciones menores, dinamizando la conexión hacia el litoral sur bahiano.
Hito regional: Superará en longitud sobre agua al histórico Puente Río-Niterói.
La finalización de la estructura busca transformar la dinámica turística y productiva de la región nordeste de Brasil mediante la creación de un corredor logístico terrestre permanente.






