Perder el control remoto del televisor o quedarse sin pilas en el momento justo en que se va a mirar una película o serie es un inconveniente habitual en muchos hogares. Sin embargo, no resulta indispensable realizar la compra inmediata de un repuesto, ya que es posible transformar cualquier teléfono celular en un mando a distancia funcional mediante distintas alternativas tecnológicas.
La modalidad de conexión dependerá fundamentalmente de los componentes del teléfono móvil y del tipo de tecnología con la que cuente el televisor, existiendo principalmente dos métodos de vinculación: el puerto infrarrojo y la red Wi-Fi.
Dispositivos con emisor de infrarrojos
Determinados modelos de teléfonos con sistema operativo Android incluyen de fábrica un sensor de infrarrojos (IR), el cual emite señales ópticas idénticas a las de un control remoto convencional.
Para utilizar esta opción, basta con descargar una aplicación de control universal desde la tienda digital, seleccionar la marca del equipo receptor y seguir la secuencia de emparejamiento. Esta alternativa permite encender el dispositivo, cambiar de canal y regular el volumen sin necesidad de estar conectado a Internet.
Aplicaciones oficiales y conexión Wi-Fi
En caso de que el teléfono no posea un puerto infrarrojo, la alternativa más eficiente consiste en vincular ambos equipos a través de la misma red Wi-Fi mediante aplicaciones oficiales desarrolladas por los fabricantes.
Herramientas como Google TV permiten controlar de manera directa televisores equipados con sistemas Android TV o Google TV. El procedimiento requiere abrir la herramienta de mando virtual en el dispositivo móvil, detectar el televisor en la red doméstica y validar el código de seguridad que aparece en la pantalla para completar la sincronización.






