El homenaje contó con la destacada presencia del gobernador Elías Suárez, acompañado por el máximo referente del Frente Cívico, el senador nacional Gerardo Zamora. También se sumaron al acto el jefe de Gabinete de la provincia, Víctor Araujo; los ministros Ángel Niccolai (Desarrollo Social), Mariela Nassif (Educación) y Matilde O’Mill (Justicia); junto a la intendenta capitalina, Ing. Norma Fuentes, y el secretario de Coordinación de Gabinete Municipal, Mario Benavente, entre otros funcionarios legislativos y comunales.
Durante el desarrollo del encuentro, el ministro Ángel Niccolai fue el encargado de realizar una profunda reseña histórica sobre la vida, militancia y obra del exmandatario argentino, quien dejó de existir físicamente el 3 de julio de 1933 en la ciudad de Buenos Aires a los 81 años de edad.
Los ejes centrales del discurso y las instancias del acto en la Capital se resumen a continuación:
Liderazgo popular: En su alocución, Niccolai subrayó que la partida física de Yrigoyen consolidó su figura como el gran mito fundacional del radicalismo y un símbolo indiscutido de la soberanía y la democracia argentina.
Reparación histórica: Las autoridades presentes coincidieron en la vigencia de los valores de la causa yrigoyenista en el actual esquema de unidad provincial y defensa de los intereses populares.
Ofrenda al prócer: Como cierre de la ceremonia, el gobernador Elías Suárez y el senador Gerardo Zamora encabezaron la colocación de las ofrendas florales institucionales al pie del monumento que perpetúa la memoria del dos veces presidente de la Nación.
Legado democrático y unidad política
La jornada estuvo cargada de mística y respeto histórico, reflejando la fuerte impronta popular de un dirigente que transformó las bases de la participación electoral y ciudadana en la República Argentina a principios del siglo XX.
Las distintas agrupaciones políticas y sociales que integran el arco oficialista local se dieron cita con banderas y estandartes, dándole un colorido marco a la siesta capitalina. El homenaje ratificó la línea de pensamiento que une las banderas históricas de la reparación nacional con la gestión transformadora que se ejecuta en el territorio santiagueño.






