La joven, que cursaba el tercer año del secundario en el Instituto San Francisco de Asís, comenzó a sentirse mal mientras estaba en clases y pidió permiso para ir al baño. Allí sufrió una descompensación que alertó a las autoridades del establecimiento educativo.
Ante la gravedad de la situación, fue trasladada de inmediato a un centro de salud cercano, donde los profesionales médicos realizaron maniobras de reanimación, aunque lamentablemente sin éxito. El informe preliminar de la autopsia determinó que la estudiante padeció un ACV hemorrágico.
La investigación judicial quedó a cargo del fiscal Pablo Jávega, quien aguarda estudios complementarios para profundizar en las causas del deceso. Mientras tanto, la comunidad educativa permanece en estado de shock por la repentina pérdida de la menor.
Duelo escolar y hondo pesar en la comunidad
El fallecimiento de Emilia Amaya generó un fuerte impacto en todo Río Cuarto. El colegio decretó dos días de duelo y suspendió sus actividades para acompañar a la familia. A través de las redes sociales, la institución recordó a la alumna como una joven querida y con grandes sueños.
Familiares, amigos y compañeros de curso expresaron su dolor y multiplicaron los mensajes de apoyo en las plataformas digitales. La presencia de la adolescente dejó una huella profunda en el instituto, donde hoy prima el silencio y la consternación por la tragedia.






