El estado de la red vial argentina atraviesa su momento más dramático en casi un siglo. Según un informe presentado por el Sindicato de Empleados de Vialidad Nacional, entre el 70% y el 75% de las rutas nacionales se encuentran en un estado calificado como "regular a malo", marcando un récord negativo histórico en los 93 años de vida del organismo.
Ariel Enríquez, secretario general del 16° Distrito (Santiago del Estero) y miembro de la Federación del Personal de Vialidad Nacional, denunció ante Nuevo Diario un "abandono deliberado de la obra pública" y una parálisis total en las tareas de mantenimiento que pone en riesgo la vida de los ciudadanos.
Costos exponenciales y falta de inversión
El dirigente desestimó los argumentos oficiales sobre el ahorro fiscal, calificándolos de "falsos". Enríquez explicó que el desgaste del pavimento es exponencial: "Por cada año que se posterga el mantenimiento, se pierden entre tres y cinco años de vida útil". Según sus cálculos, hoy resulta entre cinco y siete veces más costoso rehabilitar una ruta destruida que haber aplicado un mantenimiento preventivo constante.
La situación se ve agravada por una subejecución presupuestaria alarmante: en lo que va del año, solo se ha ejecutado el 30% del presupuesto total, mientras que los programas específicos de mantenimiento y seguridad vial presentan una ejecución del 0%.
"Apagón estadístico" y desguace
Enríquez alertó sobre una falta de transparencia preocupante por parte del Gobierno nacional, a la que denominó "apagón estadístico". Según el sindicalista, no es posible acceder a datos fiables sobre víctimas fatales, ya que los informes de la Agencia de Seguridad Vial no reflejan la realidad del terreno.
Además, el gremio señaló:
Desguace del organismo: Más de un centenar de despidos en el sector.
Fondos retenidos: El Gobierno mantiene retenidos cerca de $1,1 billones provenientes del impuesto a los combustibles, dinero que, según el sindicato, habría alcanzado para bachear 20.000 kilómetros o construir 4.000 kilómetros de nuevas rutas.
El debate por las concesiones
El sindicalista también arremetió contra el nuevo esquema de la Red Federal de Concesiones, calificándolo como un "negocio financiero" más que una inversión real. Enríquez sostiene que las empresas adjudicatarias operan con créditos subsidiados y garantías otorgadas por el propio Estado a través del FOGAR. "De inversión privada no tienen nada. Las empresas sacan créditos con garantía estatal mientras cobran el peaje", sentenció, advirtiendo que las mejoras estructurales prometidas son mínimas y tardarán años en concretarse.
"Cuando no se ejecuta el presupuesto, lo que hay en juego son vidas. No estamos hablando simplemente de una obra paralizada; estamos hablando de la vida de la gente", concluyó el dirigente.






