En declaraciones ofrecidas al programa radial español El Partidazo de Cope, la periodista relató que el fastidio del seleccionador argentino se produjo por los requerimientos técnicos previos a la nota televisiva. Según la reconstrucción de los hechos, una situación de similares características ya se había registrado sin quedar grabada durante el partido debut del conjunto sudamericano frente al representativo de Arabia Saudita.
La entrevistadora detalló que el detonante de la reacción fue una pausa técnica de escasos segundos requerida para ajustar la transmisión en la zona mixta. “Esperó apenas entre 10 y 15 segundos. Lo único que hicieron fue pedirle que retrocediera un paso para encuadrarlo mejor. Después le pidieron un poco más y ahí explotó”, pormenorizó la profesional, catalogando el requerimiento como un procedimiento estándar dentro del trabajo televisivo habitual en los campos de juego.
Disculpas institucionales y contexto interno
A raíz del exabrupto, Paiva consideró oportuno extender una disculpa personal al operario técnico de la federación internacional, quien no dominaba el idioma español. El trabajador de prensa comprendió la frustración deportiva ligada a la descalificación del certamen, aunque manifestó su disconformidad con los modos empleados por el conductor táctico.
El incidente aconteció en un escenario de marcada inestabilidad en el proceso de la Asociación Uruguaya de Fútbol. Reportes provenientes de Montevideo indicaron que los principales referentes de la plantilla mantuvieron una sesión privada con el entrenador para solicitar modificaciones en la metodología de entrenamiento y un planteamiento táctico alternativo para encarar el partido decisivo contra España, sugerencias que fueron desestimadas por el propio director técnico antes de la eliminación.






