Mientras Santiago del Estero continúa conmocionado por la trágica muerte de Eduardo “Polaco” Groh Riemersma, una publicación realizada por el propio proteccionista meses antes del accidente volvió a circular en las redes sociales. Allí hablaba de su propia muerte y expresaba cuál sería su principal preocupación llegado ese momento: los animales que había rescatado y cuidado.
El mensaje había sido publicado en su cuenta de Facebook el 14 de julio de 2025 y hoy adquiere una fuerte carga emocional entre quienes conocieron su trabajo y acompañaron durante años su tarea como rescatista.
En aquella reflexión, el fundador de El Montecito de los Canichones imaginaba un hipotético encuentro con la muerte y pedía solamente un poco más de tiempo.
“Si la muerte se sentara frente a mí, y me dijera: ‘Termina de comer… ya es hora de irnos…’. La miraría sin bajar la mirada, y con el alma le diría: ‘Dame un momento más. No para mí… para ellos’”.
Su preocupación eran sus perros
El texto continuaba describiendo aquello que quería hacer antes de partir: dejar asegurados el agua, la comida y el resguardo de los animales que dependían de él.
Incluso mencionaba a algunos de sus perros por sus nombres.
“Para susurrarles a la Salomé, a Guardian, a Solo, a Angelito, a Ragnar: ‘No los abandono… esta vez, simplemente, ya no puedo quedarme’”.
Las palabras reflejaban el vínculo que mantenía con los animales y la preocupación por lo que ocurriría con ellos cuando él ya no pudiera continuar cuidándolos.
Una frase que hoy conmueve
El cierre de aquella publicación es uno de los fragmentos que mayor repercusión genera tras conocerse la trágica noticia.
“Si te vas a llevar mi cuerpo, llévatelo. Pero déjame el alma un poco más… porque todavía late por ellos”.
Escrito meses antes de su fallecimiento, el mensaje volvió a ser compartido luego de la tragedia y conmovió profundamente a quienes siguieron durante años la tarea proteccionista del Polaco Riemersma.
Más allá de cualquier lectura que pueda hacerse hoy de aquellas palabras, el posteo resume una preocupación que atravesó buena parte de su vida: qué sería de los animales que había rescatado cuando él ya no pudiera estar para cuidarlos.







