En la antesala de la semifinal que enfrentará a la Selección argentina contra Inglaterra en el Mercedes-Benz Stadium, Rodrigo De Paul expresó su entusiasmo ante un choque inédito para su trayectoria con la camiseta nacional. El mediocampista, que aguarda la confirmación del once inicial por parte del cuerpo técnico, se mostró expectante ante la posibilidad de medirse por primera vez frente al seleccionado británico.
La incertidumbre sobre el once inicial
A pesar de ser una pieza clave en el engranaje del equipo, el volante del Inter Miami reconoció que su lugar en el campo no está garantizado, ya que el entrenador evalúa variantes tácticas específicas para neutralizar el mediocampo rival. “No sé si voy a jugar, el DT todavía no dio el equipo”, admitió el futbolista con naturalidad, reafirmando su compromiso con las decisiones tácticas del cuerpo técnico.
Pese a la competencia interna por el puesto, De Paul no ocultó su fuerte motivación por participar en una instancia decisiva. “Este tipo de partidos me encantan, tienen un condimento especial que me despierta un montón de cosas”, manifestó. Además, destacó la particularidad del rival: “Es una selección que nunca enfrenté. Lo vivo con mucha alegría y mucha ansiedad. Estoy esperando que llegue el día de mañana”.
Desdramatizar la rivalidad histórica
Consultado sobre el peso de la historia que acompaña a este enfrentamiento, el mediocampista buscó bajar el tono a las tensiones extradeportivas. Su mensaje central fue el de transformar el duelo en un evento centrado exclusivamente en el deporte, dejando de lado las disputas geopolíticas del pasado.
“Es un partido de fútbol único, pero es solo eso. Que venga la gente a disfrutar de un espectáculo”, concluyó el referente, enfatizando que el objetivo del plantel es vivir el encuentro como un espectáculo de fútbol de alto nivel en un clima festivo para los aficionados.






