El Día del Colectivero tuvo un momento especialmente emotivo en A Primera Hora, por Radio LV11. Gonzalo Jerez, chofer de la Línea 17 que une Santiago Capital con La Banda, hizo un alto en su recorrido para hablar de su profesión y recordar a su padre, un hombre que pasó décadas al volante y dejó una huella entre sus pasajeros.
Para Gonzalo, esta vez la fecha llegó atravesada por una circunstancia particular: es el primer Día del Colectivero después del reciente fallecimiento de su padre, a quien recordó como su principal ejemplo dentro y fuera del transporte público.
“Era un hombre muy querido, muy recordado”, expresó durante la charla.
El colectivero que “cantaba” las paradas
Su padre se había convertido con los años en un personaje reconocido por muchos pasajeros. Tenía una manera particular de trabajar: anunciaba las paradas y hasta agregaba referencias para orientar a quienes no conocían bien la ciudad.
Una de ellas todavía permanece en la memoria de quienes viajaron con él: al llegar a Yrigoyen y Bolivia, además de anunciar las calles, avisaba que allí se encontraba el Hospital Independencia.
Pero había otros pequeños gestos que hicieron que muchos pasajeros todavía lo recuerden. Si veía a alguien corriendo para alcanzar el colectivo, lo esperaba; saludaba al comenzar la jornada y, durante los primeros recorridos de la madrugada, hasta utilizaba la bocina para advertir que la unidad estaba aproximándose.
“Trabajaba con muchas ganas, contagiaba mucha energía positiva durante la mañana temprano”, recordaron durante la entrevista.
Su trayectoria tampoco quedó limitada a la Línea 17. Gonzalo mencionó recorridos por localidades del interior y aseguró que todavía encuentra pasajeros que se acercan para preguntar por su padre sin saber que falleció.
“Hay gente que no sabe de la noticia, se acuerda, me saluda por mi viejo y a veces me toca contarles que él ya no está”, relató.
Un legado que continúa al volante
Hoy es Gonzalo quien lleva adelante el oficio familiar. Y algunas de aquellas costumbres parecen haber pasado de una generación a otra.
Cuando sube una persona mayor o alguien proveniente del interior que no conoce bien el recorrido, también anuncia las paradas y trata de orientarla.
Para él, ser colectivero requiere mucho más que manejar.
“Hay que ser paciente con el pasajero y tratar de darle buena onda”, señaló.
La conversación también abrió una puerta a la nostalgia: los antiguos boletos, el monedero que utilizaban los choferes para entregar el vuelto, la música durante los viajes, los adornos de las unidades y hasta el tradicional fileteado.
Gonzalo también compartió otra pasión vinculada al mundo del transporte: el tuning de colectivos. Recordó encuentros realizados en Santiago del Estero y La Banda con unidades provenientes de otras provincias y contó que, durante uno de esos eventos, su padre recibió un reconocimiento por su trayectoria.
Incluso reveló un detalle que despertó recuerdos: el colectivo de su padre tenía un nombre propio. Lo había bautizado “El Transportador”, inspirado en la conocida película.
Entre recuerdos, anécdotas y emoción, el paso de Gonzalo Jerez por A Primera Hora terminó transformándose en algo más que un saludo por el Día del Colectivero: fue también un homenaje a quienes hicieron del colectivo una parte de la vida cotidiana de generaciones de santiagueños.
“Gracias por el espacio y saludos para todos mis colegas”, cerró Gonzalo antes de volver a su recorrido.






