En el marco del Día Mundial del Accidente Cerebrovascular (ACV), que se conmemora cada 29 de octubre, el médico neurólogo Sebastián Paz visitó los estudios de Radio LV11 y explicó cuáles son los síntomas que permiten reconocer esta emergencia médica, por qué es fundamental actuar rápidamente y qué hábitos ayudan a prevenirla.
Durante una entrevista en ADN de Radio, el especialista destacó que el ACV puede producir consecuencias graves en cuestión de minutos y remarcó la necesidad de que la población conozca sus principales señales de alerta.
Paz explicó que un accidente cerebrovascular se produce cuando se interrumpe de manera repentina el flujo de sangre hacia una región del cerebro, lo que impide que las neuronas reciban el oxígeno y los nutrientes necesarios para funcionar correctamente.
Esta alteración puede presentarse de dos maneras: un ACV isquémico, cuando una arteria se obstruye, o un ACV hemorrágico, cuando se produce la ruptura de un vaso sanguíneo.
En ambos casos, los síntomas dependen de la zona cerebral afectada y requieren atención médica inmediata.
Entre las manifestaciones más frecuentes, el profesional mencionó la pérdida repentina de fuerza en un brazo o una pierna, la desviación de un lado del rostro, las dificultades para hablar o comprender, los problemas para caminar, las alteraciones de la visión y los episodios de confusión.
También advirtió que un dolor de cabeza súbito y extremadamente intenso puede representar una señal de alarma, especialmente cuando aparece acompañado de otros síntomas neurológicos.
Cómo reconocer un ACV y por qué cada minuto es fundamental
Durante la conversación, el neurólogo compartió una herramienta sencilla para que las personas puedan identificar algunas de las señales más habituales de un accidente cerebrovascular.
Se trata de la palabra “ABRAZO”, una regla que permite recordar tres manifestaciones frecuentes:
A de habla: dificultades repentinas para hablar o comprender lo que otra persona dice.
BRA de brazo: pérdida de fuerza o debilidad en uno de los brazos.
ZO de sonrisa: alteración en la sonrisa, cuando uno de los lados del rostro no responde normalmente.
El especialista explicó que, ante cualquiera de estas señales, lo fundamental es acudir inmediatamente a una guardia médica o solicitar asistencia de emergencias.
“Lo importante es, en ese mismo momento, derivarlo a una emergencia médica”, remarcó.
Además, recordó que, si una persona presenta síntomas en la vía pública o se encuentra inconsciente, se puede solicitar asistencia a través del 107, el servicio de emergencias médicas.
Paz hizo especial hincapié en una expresión utilizada habitualmente por los profesionales de neurología: “Tiempo es cerebro”.
Según explicó, cuanto antes se atienda a una persona que está sufriendo un ACV, mayores son las posibilidades de acceder a tratamientos oportunos, disminuir las secuelas y mejorar su recuperación.
“Cuanto antes al paciente se lo atiende, se lo estabiliza, hay tratamientos dentro de las primeras horas que podemos hacer. El paciente queda con menos secuelas y tiene una posibilidad de supervivencia mucho mejor y con mayor calidad de vida”, sostuvo.
Por esa razón, insistió en que no se debe esperar a que los síntomas desaparezcan ni intentar resolver la situación mediante remedios caseros o consultas por internet.
Incluso cuando las manifestaciones son transitorias, resulta necesario recibir una evaluación médica urgente.
Hipertensión, estrés y hábitos saludables: las claves para prevenir un ACV
Otro de los puntos centrales de la entrevista estuvo relacionado con los factores de riesgo y la importancia de prevenir la enfermedad antes de que aparezca.
El médico explicó que, si bien los accidentes cerebrovasculares son más frecuentes en personas mayores de 65 años, también se registran casos en adultos jóvenes.
Entre los principales factores de riesgo mencionó la hipertensión arterial, la diabetes mal controlada, el colesterol elevado, la obesidad, el tabaquismo, el sedentarismo, determinadas arritmias cardíacas y el consumo de drogas.
En particular, destacó la importancia de controlar la presión arterial, ya que la hipertensión constituye uno de los principales factores de riesgo modificables para desarrollar un ACV.
Según relató, en su experiencia profesional es frecuente encontrar pacientes que conocen su diagnóstico de hipertensión, pero no mantienen correctamente el tratamiento indicado.
También advirtió que tomar medicamentos no resulta suficiente cuando no se acompaña de cambios en el estilo de vida.
“La pastilla no es mágica. Si uno ya es hipertenso, por más que tome la medicación, si no la acompaña de una buena alimentación, actividad física y control del estrés, posiblemente tenga presión alta”, explicó.
En ese sentido, recomendó mantener una alimentación equilibrada, realizar actividad física, evitar el tabaco, controlar las enfermedades preexistentes y respetar las horas de descanso.
El especialista también se refirió al aumento de los accidentes cerebrovasculares en personas jóvenes y señaló que, además de los factores tradicionales, existen otras causas que deben investigarse, como determinados trastornos de coagulación, enfermedades autoinmunes y consumo de sustancias.
En relación con el estrés, explicó que puede contribuir a elevar la presión arterial y afectar el descanso, aunque las causas de un ACV en personas jóvenes deben evaluarse individualmente.
Asimismo, advirtió sobre el uso excesivo de dispositivos electrónicos y las dificultades para dormir que pueden aparecer cuando se utilizan pantallas durante muchas horas, especialmente por la noche.
Durante la entrevista también se abordó el papel de la inteligencia artificial en las consultas de salud.
Paz consideró que las nuevas herramientas tecnológicas pueden resultar útiles para obtener orientación general, pero aclaró que ninguna aplicación reemplaza la evaluación de un profesional de la medicina.
“No va a reemplazar nunca una consulta, porque cada paciente es distinto”, sostuvo.
Finalmente, el neurólogo dejó un mensaje dirigido a los santiagueños, especialmente a quienes presentan hipertensión, diabetes, colesterol elevado o antecedentes de enfermedades cardiovasculares.
Insistió en la necesidad de realizar controles médicos periódicos, cumplir los tratamientos indicados y adoptar hábitos que permitan disminuir los riesgos.
“Lo más importante es que esto no ocurra, tratar de prevenirlo. Que si un paciente es hipertenso, se controle, que tome la medicación y que lo acompañe de hábitos saludables”, concluyó.
De esta manera, en el Día Mundial del ACV, el doctor Sebastián Paz destacó que reconocer los síntomas, buscar atención médica inmediata y sostener una vida saludable son herramientas fundamentales para prevenir consecuencias graves y proteger la salud cerebral.






