El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, volvió a sacudir el tablero político internacional al anunciar su intención de incorporar a referentes del mundo de las artes marciales mixtas (MMA) a la estructura de su administración. A través de un mensaje público, el jefe de Estado confirmó que le ofreció de manera formal a Dana White, titular de la Ultimate Fighting Championship (UFC), asumir el cargo de secretario de Prensa del Gobierno estadounidense.
"Me complace anunciar que al gran Dana White, un luchador y guerrero feroz, se le ha ofrecido el puesto de secretario de Prensa de los Estados Unidos", expresó el mandatario. Fiel a su retórica combativa, Trump justificó la propuesta asegurando que necesita cuadros de ese perfil para "defendernos de la izquierda radical y lunática", ponderando a White como un portavoz que resultaría "sin igual" al frente de las conferencias en la Casa Blanca.
El pedido para sumar a referentes internacionales de la UFC
En la misma declaración, el jefe de Estado instó a White a conformar un equipo de colaboradores integrando a destacadas figuras del circuito de combate, reconociendo que varios de ellos no son de nacionalidad estadounidense. Entre los nombres sugeridos por el mandatario figuran los peleadores daguestaníes Khabib Nurmagomedov e Islam Makhachev, junto a los norteamericanos Justin Gaethje, Daniel Cormier, Kayla Harrison y la brasileña Amanda Nunes.
El llamado cerró con un pedido directo y enfático hacia el empresario deportivo: "¡Dana, por favor, acepta el puesto!", insistió el mandatario para acelerar la definición del nombramiento.
La trayectoria de Dana White al frente de la UFC
Dana White es el ejecutivo responsable de transformar a la UFC en una potencia mundial del entretenimiento deportivo. A comienzos de la década de 2000, mientras se desempeñaba como manager de peleadores, advirtió que la firma madre de la liga (Semaphore Entertainment Group) buscaba comprador. Ante esa oportunidad, convenció a sus amigos de la infancia, los empresarios Lorenzo y Frank Fertitta, quienes adquirieron la franquicia a través de la firma Zuffa LLC y lo designaron como presidente.
Bajo la gestión de White —quien conservaba un 9% de las acciones de la entidad—, la UFC experimentó un crecimiento exponencial hasta convertirse en el mayor circuito de artes marciales mixtas del planeta. En julio de 2016, el conglomerado WME-IMG compró la compañía por u$s4.000 millones, ratificando a White al frente de la conducción ejecutiva de la organización.






