El plano deportivo internacional se vio sacudido por una fuerte determinación institucional tras el cierre de los octavos de final de la Copa del Mundo. La Federación Egipcia de Fútbol (EFA) acordó la renovación contractual del seleccionador nacional, Hossam Hassan, extendiendo su vínculo de manera anticipada. La decisión de la cúpula dirigencial priorizó el histórico desempeño de los "Faraones" en la cita mundialista por encima de los severos escándalos y cruces de vestuarios que marcaron su eliminación.
A través de un comunicado oficial emitido por el presidente de la entidad, Hany Abu Rida, se ratificó el respaldo unánime de la junta directiva hacia el entrenador de 59 años. Aunque la firma del documento formal se concretará una vez que la delegación arribe a El Cairo, los medios locales confirmaron que el nuevo lazo técnico se prolongará hasta el año 2030, apuntando al proceso clasificatorio para el certamen ecuménico que organizarán de manera conjunta España, Portugal y Marruecos.
Las denuncias contra el arbitraje y el cruce con el cuerpo técnico de Scaloni
La sorpresiva ratificación política de Hassan se produce en un escenario de extrema tensión mediática. El director técnico no asimiló la derrota agónica por 3-2 ante la Selección argentina —luego de ir ganando 2-0 a falta de quince minutos para el final— y estalló en conferencia de prensa contra el juez francés François Letexier, acusándolo de inclinar el partido condicionado por supuestas presiones del entorno albiceleste debido a fallos puntuales en perjuicio de sus dirigidos.
"La delegación africana denunció un presunto acto de discriminación por parte del equipo arbitral, un reclamo elevado ante la FIFA que carece de pruebas materiales o fílmicas", detallaron cronistas internacionales acreditados en la Copa del Mundo.
El punto de mayor fricción se originó en los pasillos internos del estadio, donde los futbolistas y allegados egipcios protagonizaron un tenso e inquietante cara a cara con el cuerpo técnico de Lionel Scaloni. Los reclamos de la EFA se centraron en un gol anulado a Mostafa Zico y dos supuestas infracciones dentro del área argentina sobre Hamdy Fathy y Mohamed Salah. Lejos de sancionar el perfil confrontativo de Hassan, los directivos asimilaron la reacción como una defensa del orgullo nacional y blindaron su continuidad basándose en su sólido registro de 19 victorias en 35 encuentros.






