El Banco Central de la República Argentina aceleró el ritmo de acumulación de reservas internacionales durante las primeras siete jornadas de octubre al adquirir US$341 millones en el mercado libre de cambios. La cifra representa el 72% del total comprado a lo largo de todo el mes de septiembre, período en el que la autoridad monetaria había captado US$474 millones. Con este desempeño, el promedio diario de compras trepó de US$22 millones a US$49 millones.
La necesidad de divisas ante el esquema financiero
El incremento en la captación de divisas responde a la necesidad del organismo oficial de fortalecer sus activos para afrontar compromisos financieros clave. Entre las prioridades señaladas por consultoras privadas se encuentran el cumplimiento de las metas fijadas con el Fondo Monetario Internacional, la atención de los vencimientos de los títulos Bopreal previstos para 2027 y la cobertura de las obligaciones de deuda del Tesoro Nacional.
La estrategia cobra mayor relevancia debido a la suba del riesgo país, factor que dificulta la colocación de deuda local en moneda extranjera proyectada en US$5000 millones para el próximo año. Ante la imposibilidad de convalidar altas tasas en el mercado crediticio, el Ministerio de Economía recurre a la compra directa de dólares a la entidad monetaria para cancelar sus obligaciones. En lo que va del año, la autoridad monetaria vendió al Tesoro la mitad de las reservas adquiridas.
Oferta de sectores clave para el último trimestre
Las proyecciones financieras anticipan que la dinámica compradora del organismo podría sostenerse en el corto plazo impulsada por el ingreso de divisas de sectores estratégicos. Según informes de Invertir en Bolsa, se estima un remanente de liquidación del sector agropecuario cercano a los US$9000 millones para el cuarto trimestre, al que se sumarán US$4600 millones correspondientes a obligaciones negociables corporativas y títulos subsoberanos.
A este flujo de fondos se añade el impacto de las recientes colocaciones de deuda privada en el mercado exterior, impulsadas por firmas energéticas como YPF, Tecpetrol y Vista. A mediano plazo, el esquema de ingresos prevé además el aporte de la puesta en marcha del proyecto energético VMOS en Vaca Muerta, programada para inicios de 2027.






