El control de las enfermedades estacionales y los cuadros infecciosos vuelve a concentrar la atención de los especialistas en salud pública. A través de un documento oficial, el Ministerio de Salud de la Nación difundió un análisis pormenorizado elaborado por la Red Nacional de Vigilancia por Laboratorios de Gastroenteritis Virales del Instituto Nacional de Enfermedades Infecciosas (INEI-ANLIS “Dr. Carlos G. Malbrán”), encargado de monitorear el comportamiento de los patógenos causantes de diarreas y afecciones estomacales agudas.
De acuerdo con las estadísticas consolidadas del período anual anterior (2025), se evidenció una marcada disminución en el volumen de testeos y estudios de laboratorio orientados a detectar rotavirus y adenovirus, lo que consecuentemente provocó una baja en la cifra de positivos reportados. Por el contrario, el norovirus experimentó una curva ascendente en los registros debido a que su notificación e incorporación formal al sistema de vigilancia nacional comenzó a regir de manera obligatoria hace poco tiempo.
Radiografía de los virus circulantes en el territorio:
Rotavirus: Las autoridades sanitarias confirmaron que, por tercer año consecutivo, en la Argentina predomina de manera absoluta la variante G3P “símil equina”, una cepa hipercontagiosa que sostiene una fuerte circulación activa a nivel mundial.
Adenovirus: El informe epidemiológico indicó que el tipo HAdV-F41 fue el espécimen con mayor tasa de detección molecular en los pacientes que ingresaron a las guardias con cuadros severos de gastroenteritis viral.
Norovirus: De un total de 1.617 determinaciones de laboratorio realizadas, 313 resultaron positivas. Este patógeno muestra un patrón de brote estacional más frecuente durante las estaciones de invierno y primavera, con una prevalencia del genotipo GII.4 y sus variantes denominadas Sydney y San Francisco.
El documento ministerial aprovechó el espacio para poner en valor la efectividad de las políticas públicas de inmunización. Desde que se dispuso la incorporación obligatoria de la vacuna contra el rotavirus al Calendario Nacional en el año 2016, la Argentina experimentó un desplome drástico e histórico en las tasas de internación y letalidad por diarreas infantiles. Si bien en el año 2022 se constató un rebote aislado de casos tras el confinamiento pandémico, la tendencia general volvió a estabilizarse a la baja durante el último ciclo.
Hacia el cierre del informe, los epidemiólogos aclararon que las asimetrías y diferencias numéricas que se observan en la cantidad de casos reportados entre las distintas provincias no se traducen de forma directa en un mayor peligro de brote o riesgo sanitario localizado. Por el contrario, estas brechas estadísticas responden a las desigualdades estructurales en el acceso a reactivos para diagnósticos moleculares de alta complejidad y al dispar proceso de implementación y carga de datos en el sistema de vigilancia por parte de las regiones sanitarias.






