El nuevo pedido de aumento del boleto de colectivo en Santiago del Estero volvió a generar cuestionamientos sobre la calidad del transporte público. La concejal capitalina Cecilia Neme se refirió a la solicitud presentada por los empresarios del sector y fue contundente al describir el funcionamiento actual del servicio: “No es paupérrimo, es pésimo”.
En diálogo con Nancy Urquiza y Víctor Gauna, durante el programa A Primera Hora, por Radio LV11, la edil expresó su malestar por los reiterados pedidos de actualización tarifaria y aseguró que las mejoras comprometidas por las empresas nunca terminan de concretarse.
Además, anticipó que el expediente ingresaría este martes al Concejo Deliberante de la Capital, donde deberá comenzar su tratamiento legislativo.
El pedido de aumento del boleto rondaría el 20%
Uno de los principales puntos de la entrevista fue el porcentaje solicitado por los empresarios del transporte.
Neme explicó que, al momento de la conversación, todavía no había recibido formalmente el expediente a través del procedimiento legislativo, aunque ya había conseguido acceder a su contenido.
“Lo gracioso de toda esta situación es que ustedes, los medios, se han enterado primero del ingreso del expediente con pedido de aumento y no nosotros, que somos los que tenemos que tratarlo”, cuestionó.
La concejal indicó que la solicitud rondaría el 20%, aunque aclaró que se trata de un pedido empresarial y no de una actualización aprobada.
También deslizó que las empresas suelen solicitar porcentajes superiores a los que finalmente esperan conseguir.
“Piden un 20 para conseguir un 10”, manifestó.
De esta manera, dejó en claro que el porcentaje solicitado todavía deberá atravesar el correspondiente análisis dentro del cuerpo deliberativo.
“El servicio es pésimo, no mejora en nada”
Más allá de la discusión económica, Neme puso el foco en las condiciones del transporte público que utilizan diariamente miles de santiagueños.
La edil sostuvo que las empresas reiteran compromisos de mejora cada vez que solicitan una actualización del boleto, pero cuestionó que esos anuncios no se reflejen en la prestación.
“El servicio no es paupérrimo, como decías vos recién, es pésimo. O sea, no mejora en nada, en absoluto”, expresó.
En ese sentido, recordó que los empresarios suelen justificar los incrementos con la necesidad de afrontar mayores costos operativos y mejorar el funcionamiento del sistema.
Sin embargo, consideró que las promesas terminan quedando sin efecto.
“Cada vez que piden aumento se van en una promesa de que van a mejorar el servicio, y no. Todo se va en la nada. Es como que escribieron en el agua”, afirmó.
La preocupación por el precio del boleto
Durante la entrevista también se analizó cuánto podría impactar una nueva actualización en el bolsillo de los usuarios.
Neme planteó su preocupación por la posibilidad de que la tarifa se acerque a los $2.000, aunque no presentó esa cifra como un precio aprobado.
“Un 20% sería aproximadamente, sería casi a dos mil pesos el boleto, que es una locura”, sostuvo.
La concejal cuestionó que los mayores costos del sistema terminen trasladándose a quienes necesitan utilizar el transporte público para trabajar, estudiar o realizar actividades cotidianas.
Según explicó, las empresas argumentan aumentos en los combustibles y dificultades para sostener la actividad.
Frente a esa situación, expresó:
“Ellos aducen el aumento de la nafta, aducen que no les alcanza. Bueno, dedicate a otras cosas si no te conviene. Pero siempre paga el pato el usuario”.
Por el momento, no existe en la información brindada durante la entrevista una nueva tarifa confirmada ni una fecha de aplicación del eventual incremento.
Demoras de hasta 40 minutos y unidades cuestionadas
Los conductores de A Primera Hora también trasladaron a la concejal las dificultades que experimentan los usuarios habituales del transporte.
Entre los principales reclamos mencionaron las demoras en las frecuencias, el estado de las unidades y los conflictos laborales que en ocasiones derivan en interrupciones del servicio.
Durante la conversación se hizo referencia a esperas de 30 a 40 minutos durante los días de semana, además de mayores dificultades para viajar los fines de semana.
También se describieron inconvenientes en los recorridos que conectan Santiago Capital con La Banda.
Neme coincidió con las críticas y sostuvo que las deficiencias terminan perjudicando directamente a los pasajeros.
La concejal mencionó, como parte de su cuestionamiento, situaciones de desperfectos mecánicos y unidades que no ofrecen las condiciones esperadas por los usuarios.
Para la edil, el problema no se limita al precio del pasaje, sino que abarca la calidad general de la prestación.
Por qué los usuarios eligen otras alternativas de transporte
Otro de los temas abordados fue la competencia que representan los servicios de transporte mediante aplicaciones.
Los conductores señalaron que algunos empresarios atribuyen la pérdida de pasajeros al crecimiento de estas alternativas.
Sin embargo, Neme consideró que la elección de los usuarios también está relacionada con las deficiencias del transporte público tradicional.
“Esto es oferta y demanda. Si a vos te resulta más cómodo y pagás quizás un poco más o un poco menos por otro servicio y llegás a tu trabajo, obviamente van a aparecer otras opciones”, explicó.
La edil sostuvo que muchas personas buscan alternativas para evitar largas esperas o la incertidumbre sobre los horarios de llegada.
También mencionó que algunos usuarios optan por adquirir una motocicleta para trasladarse, pese a los riesgos que implica circular en ese tipo de vehículo.
Según su análisis, las dificultades del sistema de colectivos terminan modificando los hábitos de movilidad de la población.
Cecilia Neme cuestionó el rol del municipio en los controles
Uno de los planteos más fuertes de la concejal estuvo dirigido a los mecanismos de fiscalización del servicio.
Neme consideró que no alcanza con que los empresarios asuman compromisos de mejora cuando se discuten las tarifas.
Para la edil, también es necesario que las autoridades municipales verifiquen que esas obligaciones efectivamente se cumplan.
Durante la entrevista recordó que las empresas reciben, según sus declaraciones, subsidios municipales además de los ingresos provenientes de la venta de boletos.
“Ellos piden aumento e inclusive reciben un subsidio municipal. Ellos se comprometen a otra cosa y no la cumplen”, cuestionó.
Y agregó que, desde su perspectiva, esa situación continuará mientras el municipio no fortalezca su función de control.
“No van a cumplir así que la Municipalidad tampoco tome su rol de controlar eso”, manifestó.
Sus declaraciones reflejaron una postura crítica tanto hacia las empresas prestatarias como hacia el seguimiento de los compromisos asumidos.
Qué pasará con el pedido de aumento en el Concejo Deliberante
Sobre los próximos pasos, Neme anticipó que el expediente sería presentado formalmente durante la sesión de este martes.
Según explicó, el procedimiento habitual contempla su ingreso y posterior derivación a comisión para iniciar el análisis.
“Hoy va a entrar, se va a pasar a comisión, seguramente se va a llamar a los empresarios a reunirnos”, señaló.
No obstante, manifestó pocas expectativas respecto de las explicaciones que puedan ofrecer los representantes del sector.
“Es más de lo mismo, chicos. Lo que yo vengo sosteniendo es más de lo mismo”, expresó.
La concejal también reconoció que su espacio político se encuentra en minoría dentro del cuerpo deliberativo, situación que limita sus posibilidades de impedir una eventual aprobación si existe respaldo suficiente del oficialismo.
Por ese motivo, anticipó que mantendrá su postura crítica frente al pedido.
La discusión que vuelve a poner al usuario en el centro
El nuevo planteo empresarial reabre un debate que se repite cada vez que se solicita una modificación en la tarifa del transporte público.
Por un lado, las empresas argumentan mayores costos para sostener la prestación.
Por otro, los usuarios reclaman mejores frecuencias, unidades en condiciones y un servicio que responda a sus necesidades cotidianas.
En ese contexto, Cecilia Neme insistió en que una actualización del boleto no debería analizarse de manera aislada de la calidad del servicio ofrecido.
La edil sostuvo que las promesas de mejoras deben acompañarse con resultados concretos y controles efectivos.
Mientras el expediente inicia su recorrido legislativo, el eventual aumento permanece sujeto al tratamiento del Concejo Deliberante.
La discusión, según dejó planteado Neme en Radio LV11, no pasa solamente por cuánto costará viajar en colectivo, sino también por qué servicio recibirán los santiagueños a cambio de ese precio.






