El saldo negativo de la balanza comercial de la Argentina con Brasil alcanzó los u$s380 millones en agosto, lo que representa una reducción del 38% respecto de los u$s613 millones registrados en el mismo mes del año anterior. La diferencia de u$s233 millones a favor del balance nacional se explicó principalmente por un retroceso interanual del 10% en las importaciones, las cuales totalizaron u$s1.479 millones, según un informe de la consultora Abeceb.
La dinámica de la balanza bilateral ocurre en un contexto de tensión diplomática por las discrepancias políticas entre ambas gestiones en medio del proceso electoral del país vecino. Pese a este escenario, el mercado brasileño se mantiene como el principal socio comercial de la economía argentina, al concentrar aproximadamente el 14% de las exportaciones nacionales y el 23% de los productos ingresados desde el exterior.
El impacto del sector automotriz en el balance de agosto
El intercambio en el rubro automotor constituyó el factor determinante para la contracción del déficit. La suma de las compras de vehículos para transporte de pasajeros, unidades para carga de mercancías, vehículos de carretera y autopartes totalizó u$s554 millones, cifra menor a los u$s730 millones consolidados un año atrás.
Entre los segmentos de mayor retracción figuraron los vehículos de pasajeros, con una baja del 25,6% (u$s267,4 millones), y el sector de autopartes y accesorios, que cayó un 25,5%. En contraposición, el incremento del patentamiento interno en el mercado brasileño impulsó un alza del 44,3% (u$s313,5 millones) en las exportaciones argentinas de camionetas medianas en el rubro de transporte de carga.
La tendencia registrada en la balanza bilateral
La contracción observada en agosto dio continuidad al comportamiento de julio, mes en el que la caída del déficit interanual había alcanzado el 53,1% al ubicarse en u$s262 millones. Durante ese período, las ventas al país vecino subieron un 4,6% (u$s1.153 millones), mientras que los ingresos de insumos y bienes descendieron a u$s1.416 millones.
La menor adquisición de vehículos de origen brasileño fue compensada de manera parcial por mayores compras de energía eléctrica, carne bovina, productos químicos, mineral de hierro y fertilizantes.






