El Fondo Monetario Internacional (FMI) oficializó este miércoles en Washington la actualización de su informe Panorama Económico Mundial (World Economic Outlook), ratificando las proyecciones de reactivación macroeconómica para la República Argentina. El organismo multilateral de crédito estimó una expansión del Producto Bruto Interno (PBI) nacional del 3,5% para el presente año y un progreso estructural del 4% de cara al período 2027, consolidando una tendencia de recuperación de los indicadores locales.
El desempeño proyectado para la economía argentina se posiciona por encima de la media calculada por el departamento técnico del Fondo para la región de América Latina y el Caribe, cuya previsión de crecimiento se fijó de manera estable en un 2,4% para el año en curso y un 2,7% para el ciclo siguiente. Asimismo, la previsión del FMI denota un mayor optimismo que las planillas del Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) coordinado por el Banco Central, donde las consultoras privadas locales estiman una suba del PBI del 3%, medio punto porcentual menos que el cálculo internacional.
En el mapa de los principales socios comerciales de la región, la entidad conducida por Kristalina Georgieva proyectó un escenario de resiliencia a corto plazo para la economía de Brasil, con una mejora técnica de 0,5 puntos que eleva su expectativa de crecimiento al 2,4% anual. En contraposición, el organismo aplicó un recorte en las planillas de México, cuya previsión de expansión se moderó al 1,2% como consecuencia directa de los niveles de incertidumbre regulatoria que limitan la inversión productiva doméstica.

Shocks globales y volatilidad en el mercado de materias primas
A escala global, el Fondo Monetario proyecta una desaceleración económica con un avance del producto mundial regulado en un 3% para este año y un 3,4% para 2027. El reporte macroeconómico describe un escenario internacional condicionado por dos vectores contrapuestos: el impacto logístico negativo derivado de la guerra en Medio Oriente y el impulso tecnológico positivo generado por el despliegue comercial de los sistemas de Inteligencia Artificial (IA). Las autoridades alertaron que un ajuste en las valoraciones de las firmas tecnológicas de Estados Unidos o Japón podría alterar las condiciones financieras de los mercados soberanos.
El recrudecimiento de las hostilidades bélicas impactó de forma directa en las estructuras de costos de los insumos energéticos globales, provocando que la tendencia de desinflación global se estanque transitoriamente y la inflación general suba al 4,7%. El índice de precios de referencia para el petróleo spot se estimó en un promedio de 89 dólares por barril, lo que representa un incremento del 32% respecto de los balances previos, mientras que el valor testigo del gas natural europeo (Dutch TTF) acusó un incremento del 22%, presionando el costo de producción de fertilizantes y alimentos a nivel global.






