La intensa ola polar que afecta a la región del Noroeste Argentino continúa registrando valores extremos en la provincia de Santiago del Estero. Este lunes, el inicio de la jornada laboral y escolar estuvo marcado por condiciones climáticas de riguroso frío, consolidando registros térmicos que se ubicaron por debajo de la línea del cero en las primeras horas de la mañana.
De acuerdo con los datos oficiales procesados por las estaciones de medición locales, la madrugada reportó una marca mínima exacta de -0,3°C. El reporte meteorológico inicial detalló además un índice de humedad del 94%, una presión atmosférica de 1000,6 hPa y la presencia de vientos leves provenientes del sector noroeste circulando a una velocidad promedio de 10 kilómetros por hora.
Evolución del tiempo para el resto de la jornada
Los pronósticos del sector técnico anticipan que las condiciones ambientales mantendrán el patrón invernal durante todo el comienzo de la semana corta. Tras una mañana con presencia de nubosidad variable y alta sensación de frío en áreas urbanas y rurales, se espera un cambio en la dinámica atmosférica hacia la franja vespertina.
El ingreso de una masa de aire seco favorecerá la disipación de las nubes, dejando un cielo completamente despejado para la tarde. Esta condición de radiación solar directa permitirá un leve y paulatino ascenso de la temperatura general en la capital santiagueña, hasta alcanzar la marca máxima estimada en los 16°C.
Descenso térmico nocturno y recomendaciones
Las proyecciones para el cierre del lunes indican que, ante la ausencia de nubosidad, el termómetro experimentará una nueva caída abrupta apenas se oculte el sol. Se prevé que la jornada finalice con una marca estabilizada en los 13°C, descartándose de manera absoluta la probabilidad de precipitaciones aisladas en todo el territorio provincial.
Ante la persistencia del frente frío y la marcada amplitud térmica, las autoridades de salud provinciales reiteraron la importancia de extremar las medidas de cuidado personal. Se aconseja reforzar el abrigo en niños y adultos mayores, evitar los cambios bruscos de temperatura y asegurar el correcto funcionamiento de los sistemas de calefacción hogareños para prevenir accidentes domésticos.






