El Gobierno nacional intensificó su plan de privatizaciones y concesiones con el objetivo de duplicar los ingresos obtenidos hasta el momento y alcanzar una recaudación de entre US$2.000 y US$3.000 millones antes de que finalice el año. La estrategia forma parte del programa impulsado por el presidente Javier Milei, que busca reducir la participación estatal en distintas áreas de la economía y promover una mayor intervención del sector privado.
Hasta ahora, la administración nacional consiguió ingresos por más de US$1.081 millones mediante la venta de acciones y activos en sectores vinculados a la energía y la industria metalúrgica. Entre las operaciones concretadas se encuentra la privatización de IMPSA, adquirida por ARC Energy en enero de 2025 por US$27 millones. También se avanzó con la adjudicación de cuatro represas hidroeléctricas del Comahue por alrededor de US$700 millones y con la venta del paquete accionario de Transener, operación valuada en US$356 millones.
Sin embargo, gran parte de esos fondos no permanecieron en las cuentas del Tesoro, ya que fueron destinados al pago de compromisos financieros, entre ellos deuda con bonistas y obligaciones con el Fondo Monetario Internacional (FMI). Para los próximos meses, el Ejecutivo proyecta acelerar nuevas ventas y concesiones contempladas dentro de la Ley Bases, sancionada en 2024.
Uno de los procesos más avanzados es la privatización de Intercargo, empresa encargada de los servicios de rampa en aeropuertos. La apertura de sobres está prevista para el 2 de junio y el Gobierno estima recaudar al menos US$45 millones. Además, avanza la licitación de AySA, que podría convertirse en la primera gran privatización de servicios públicos durante la gestión Milei. La operación podría concretarse antes de septiembre y se calcula que generaría ingresos cercanos a los US$500 millones.
También forman parte del plan las ventas de participaciones estatales en las centrales termoeléctricas San Martín, ubicada en Timbúes, provincia de Santa Fe, y Manuel Belgrano, en Campana, provincia de Buenos Aires. Entre ambas operaciones, el Estado espera sumar otros US$500 millones. A esto se agregan proyectos de concesión vinculados a la hidrovía, más de 5.000 kilómetros de rutas nacionales y el sistema ferroviario de Belgrano Cargas, que incluiría la venta de locomotoras y vagones, además de la concesión de sus líneas ferroviarias.
Según el Gobierno, el objetivo no solo es obtener dólares para fortalecer las reservas, sino también transferir al sector privado los costos de mantenimiento y operación de distintas áreas de infraestructura y servicios.






