El Gobierno nacional apelará ante la Justicia de Estados Unidos el fallo que obliga a la Argentina a pagar más de US$390 millones a Titan Consortium por el conflicto derivado de la expropiación de Aerolíneas Argentinas y Austral.
La Procuración del Tesoro tiene previsto presentar este miércoles un pedido de revisión ante la Corte de Apelaciones del Distrito de Columbia, un día antes del vencimiento del plazo previsto para realizar la presentación.
La estrategia está encabezada por el procurador del Tesoro, Sebastián Amerio, junto a los subprocuradores Santiago Castro Videla y Julio Pablo Comadira.
El Gobierno buscará que revisen la sentencia
La presentación tendrá como objetivo que la propia Cámara vuelva a analizar la decisión mediante la cual confirmó, el pasado 21 de julio, la sentencia contra el Estado argentino.
La defensa evaluó durante las últimas semanas la posibilidad de recurrir directamente ante la Corte Suprema estadounidense, pero finalmente decidió agotar primero una nueva instancia ante el tribunal de apelaciones.
Por el momento, el planteo no incluirá un pedido para suspender la sentencia. De esta manera, Titan Consortium mantiene la posibilidad de intentar avanzar sobre activos argentinos en Estados Unidos para cobrar la condena.
El monto en discusión asciende a US$390.907.115,55, a lo que deben agregarse los intereses acumulados desde diciembre de 2024.
Un conflicto que comenzó con la expropiación
El litigio se remonta a la expropiación de Aerolíneas Argentinas y Austral al grupo español Marsans en 2008.
Posteriormente, las empresas accionistas iniciaron un arbitraje ante el CIADI, organismo dependiente del Banco Mundial encargado de resolver controversias entre Estados e inversores extranjeros.
En 2017, el tribunal condenó a la Argentina a pagar alrededor de US$321 millones más intereses y costas. El Estado intentó anular aquella decisión, pero el planteo fue rechazado en 2019.
Los derechos económicos derivados del litigio quedaron posteriormente en manos de Titan Consortium, que acudió en 2021 a la Justicia estadounidense para reclamar el reconocimiento y ejecución del laudo.
La Corte Suprema, como última alternativa
La Argentina sostuvo que el reclamo de Titan había prescripto porque debía aplicarse un plazo de tres años. Sin embargo, los tribunales estadounidenses determinaron que correspondía utilizar un período de doce años, permitiendo que el proceso continuara.
Ahora, el Gobierno buscará que la Cámara revise esa interpretación. En caso de obtener nuevamente una respuesta adversa, conservará la posibilidad de recurrir ante la Corte Suprema de Estados Unidos.
El máximo tribunal, sin embargo, no está obligado a intervenir y podrá decidir si acepta o no revisar el expediente.
La condena no recae sobre Aerolíneas Argentinas como compañía, sino sobre el Estado nacional por la expropiación realizada en 2008.






