El Gobierno de Estados Unidos solicitó a la administración de Javier Milei acelerar la ratificación parlamentaria del acuerdo comercial firmado entre ambos países, como paso imprescindible para destrabar su entrada en vigencia y activar la reducción de barreras arancelarias. El pedido fue formulado por Jeff Goettman, representante comercial adjunto estadounidense, durante una serie de reuniones de alto nivel celebradas en Buenos Aires con el canciller Pablo Quirno y el ministro de Economía, Luis Caputo.
El entendimiento bilateral, suscripto en febrero de 2026, contempla una quita recíproca de tributos aduaneros para más de 1.600 productos, lo que otorgaría un mayor acceso a las exportaciones argentinas en el mercado norteamericano a cambio de facilidades para el ingreso de bienes estadounidenses. Sin embargo, la puesta en marcha del convenio permanecía demorada en el ámbito del Congreso de la Nación, ante la prudencia del Poder Ejecutivo tras las modificaciones arancelarias globales dispuestas por la Casa Blanca.
Los principales aspectos de las gestiones diplomáticas para implementar el tratado incluyen:
Ratificación legislativa: Washington condicionó la plena aplicación del beneficio a la aprobación formal por parte del Congreso argentino para otorgar previsibilidad jurídica.
Balance del intercambio: Las exportaciones argentinas hacia suelo estadounidense registraron una suba del 38% en el primer septenio de 2026, impulsadas por envíos de carne, metales, combustibles y energía.
Reconocimiento económico: Durante los encuentros, los enviados de la administración de Donald Trump destacaron los resultados del programa de ordenamiento fiscal y apertura comercial implementado por la gestión libertaria.
Tras los contactos mantenidos en la Capital Federal, las autoridades de la Cancillería y el Palacio de Hacienda prevén coordinar la agenda legislativa para remitir el texto definitivo a las comisiones correspondientes del Poder Legislativo.






