Los activos financieros argentinos abrieron la semana con una marcada tendencia alcista, acoplándose al optimismo imperante en las principales plazas bursátiles internacionales. En este marco de mayor liquidez y apetito por el riesgo, el riesgo país elaborado por el banco JP Morgan descendió siete unidades para situarse en los 430 puntos básicos, respaldado por una firme demanda de los títulos públicos y los papeles accionarios de empresas nacionales.
En el segmento de la renta fija, tanto los bonos de la deuda soberana en dólares emitidos bajo ley local (Bonar) como los de jurisdicción extranjera (Globales) anotaron subas promedio del 0,2%. A su vez, la plaza accionaria mostró una tónica similar: el índice S&P Merval de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires repuntó un 0,7% en las primeras negociaciones, alcanzando los 3.300.000 puntos. En Wall Street, los certificados ADRs de firmas argentinas operaron mayoritariamente en terreno positivo, liderados por el salto de Globant con un 5,1% y por los títulos bancarios, que ganaron cerca de un 3%.
La distensión geopolítica y el alivio en los commodities
El marco global resultó clave para fundamentar el repunte bursátil local. La tregua alcanzada durante el fin de semana entre los gobiernos de Estados Unidos e Irán redujo sustancialmente los temores de una escalada militar en Oriente Medio, despejando la incertidumbre que pesaba sobre la economía mundial y renovando las perspectivas de diálogo diplomático.
Esta distensión geopolítica provocó un inmediato desplome en los valores del crudo a nivel global:
El barril de crudo Brent cayó un 5,8%, cotizando en torno a los 91,17 dólares.
El petróleo WTI registró un retroceso del 5,4%, fijando su precio cerca de los 84,45 dólares.
La drástica baja del insumo energético otorgó alivio a las previsiones inflacionarias globales, permitiendo que los principales índices de Nueva York mostraran subas en torno al 1%. Asimismo, los operadores financieros globales mantienen la atención puesta en el inicio de la temporada de presentación de balances de las firmas tecnológicas más relevantes y en la próxima reunión de política monetaria de la Reserva Federal (Fed), eventos que terminarán de definir el rumbo de los mercados en el corto plazo.






