El crecimiento de los alojamientos informales genera preocupación entre los empresarios hoteleros de Santiago del Estero, quienes advierten sobre una competencia desigual frente a los establecimientos que cumplen con las obligaciones impositivas y los requisitos de habilitación. Según señalaron desde el sector, la oferta de hospedajes no registrados se expandió en los últimos años y representa un problema que afecta tanto a la Capital como al interior provincial.
Así lo manifestó el empresario hotelero Emilio Fernández, quien dialogó en exclusiva con ADN de Radio, por Radio LV11, durante un contacto con el móvil de exteriores.
El entrevistado aseguró que la problemática lleva años sin resolverse y sostuvo que los establecimientos habilitados enfrentan dificultades para competir con ofertas que, según su descripción, operan por fuera de los circuitos formales.
“El problema que tiene la ciudad son las plazas informales, algo con lo cual venimos los hoteleros peleando hace muchísimos años”, expresó.
Fernández aclaró que el sector no cuestiona la aparición de nuevos emprendimientos turísticos, siempre que cumplan con las disposiciones correspondientes.
“Si son plazas oficiales e inscriptas como corresponde, celebramos. Lo que sí tratamos es que se investigue todo lo que es informalidad, que la verdad perjudica mucho la actividad hotelera”, afirmó.
En ese sentido, planteó que el principal inconveniente está relacionado con las diferencias de costos entre los establecimientos registrados y aquellos que, según denunció, ofrecen hospedaje sin cumplir con las mismas obligaciones.
Tarifas hasta un 50% más bajas y preocupación por la competencia desigual
Durante la entrevista, Fernández explicó que los hoteles formalmente establecidos deben afrontar una estructura de gastos que incluye impuestos y otros costos propios de su actividad.
En cambio, sostuvo que los alojamientos que funcionan fuera del sistema de registración pueden ofrecer precios considerablemente inferiores.
“Todas las plazas hoteleras informales no pagan ningún tipo de impuesto y ahí arrancamos con una gran diferencia en tarifas”, señaló el empresario, en referencia a los establecimientos que identifica como no registrados.
Según explicó, buena parte de esas ofertas se promociona actualmente mediante redes sociales, donde los turistas pueden encontrar alternativas de hospedaje a precios más económicos.
Para ilustrar la diferencia, Fernández mencionó que una habitación doble en un hotel registrado de la ciudad puede costar alrededor de $110.000.
Frente a ese valor, aseguró que existen propuestas informales con tarifas que se ubican hasta un 50% por debajo.
Esto representaría, tomando como referencia el precio mencionado, alojamientos ofrecidos por aproximadamente $55.000, aunque aclaró que no cuenta con un relevamiento estadístico preciso de toda la oferta disponible.
La diferencia, según su análisis, dificulta la competencia para los hoteles que cumplen con sus obligaciones.
El empresario remarcó que la problemática no se limita a la ciudad Capital ni a La Banda, sino que también se presenta en otros puntos de la provincia.
“Es una problemática de toda la provincia. Es más, es una problemática a nivel nacional que los hoteleros hace muchos años venimos luchando”, sostuvo.
Fernández consideró que el fenómeno se profundizó considerablemente y expresó su preocupación por la magnitud que podría haber alcanzado.
“Por lo que puedo ver, ha crecido exponencialmente. No tengo datos precisos, pero me atrevería a decir que la oferta es mayor a la que actualmente existe de la hotelería oficialmente reglamentada”, afirmó.
De todos modos, el entrevistado reconoció que no dispone de cifras oficiales que permitan establecer cuántos alojamientos funcionan sin registración ni comprobar si su cantidad supera a la oferta hotelera habilitada.
Reclaman inspecciones y controles sobre las ofertas publicadas en redes sociales
Ante este escenario, Fernández consideró necesario avanzar con controles que permitan determinar cuáles son los establecimientos que cumplen con las exigencias vigentes.
El empresario explicó que una de las alternativas consiste en identificar las ofertas difundidas a través de internet y verificar posteriormente la situación de cada alojamiento.
“Simplemente investigando las plazas hoteleras, haciendo un poquito de investigación”, propuso.
En ese sentido, recordó que desde el sector hotelero se realizaron relevamientos de publicaciones en redes sociales para conocer las opciones disponibles para los visitantes.
Según relató, ese trabajo permitió observar la variedad de hospedajes que se promocionan mediante plataformas digitales.
“Se hizo en una temporada desde la cámara hotelera, chequeando las redes sociales, viendo cuál es la oferta que se está ofreciendo a los turistas”, indicó.
A partir de esa información, planteó la necesidad de realizar inspecciones en los establecimientos identificados.
“Llegarse hasta los establecimientos que figuran en las redes sociales y realmente chequear si son formales o informales”, expresó.
Fernández también se refirió a las gestiones realizadas ante las autoridades provinciales.
Al respecto, aseguró que el Gobierno de Santiago del Estero mostró predisposición para abordar la problemática, aunque consideró que todavía no se alcanzaron los resultados esperados.
“El Gobierno de la provincia de Santiago se ha mostrado muy receptivo, está trabajando en el tema, pero hasta el día de hoy no hemos logrado ningún objetivo”, manifestó.
Para el empresario, la solución requiere fortalecer los mecanismos de fiscalización y garantizar que quienes ofrecen servicios de alojamiento desarrollen su actividad bajo las mismas reglas.
El planteo cobra relevancia en un contexto en el que el movimiento turístico y la actividad hotelera representan una fuente de ingresos para distintos sectores de la economía provincial.
En ese marco, Fernández insistió en que el reclamo no busca limitar la oferta de hospedajes, sino promover que todos los prestadores cumplan con las condiciones correspondientes.
De esta manera, el sector hotelero vuelve a poner en discusión la necesidad de contar con controles sobre los alojamientos turísticos y de establecer condiciones de competencia equitativas para quienes desarrollan la actividad en Santiago del Estero.






