La Cámara de Senadores puso en marcha este jueves una sesión de alto impacto político en la que La Libertad Avanza busca obtener la media sanción para el proyecto de "inviolabilidad de la propiedad privada". El eje central del debate es la reforma de la Ley de Tierras, iniciativa que contempla la eliminación de los límites actuales para la compra de hectáreas rurales por parte de sujetos extranjeros.
Un proyecto bajo tensión
La propuesta libertaria, que busca dejar sin efecto las restricciones impuestas en 2011 para preservar la soberanía sobre los recursos naturales, llega al recinto tras intensas negociaciones. En las horas previas, circuló una "versión 15" del texto que incluye concesiones clave:
Restricciones específicas: La venta de tierras quedaría prohibida para Estados extranjeros y empresas con participación estatal foránea, salvo autorización expresa de la provincia y del Poder Ejecutivo Nacional.
Autonomía provincial: Un punto de fricción interna es el artículo que otorga a las provincias la potestad de fijar sus propios límites mediante ley local. Este aspecto generó rechazo en el Ministerio de Desregulación, al considerar que podría vulnerar derechos civiles garantizados por la Constitución Nacional.
Ante este escenario, la Casa Rosada mantenía hasta último momento dudas sobre los votos necesarios para la aprobación, llegando a evaluar incluso la posibilidad de devolver el proyecto a comisión si no se garantizaba un consenso sólido.
Pliegos judiciales y clima mundialista
Antes de entrar en el debate principal, el Senado logró aprobar 29 pliegos judiciales y seis diplomáticos, acumulando más de un centenar de designaciones bajo la actual gestión. Entre las aprobaciones más controvertidas se encuentra la de Víctor Pesino, juez de la Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo, quien obtuvo su acuerdo con 36 votos a favor y 31 en contra, tras haber fallado contra la cautelar de la CGT que frenaba la reforma laboral oficialista.
Por otra parte, el clima mundialista se filtró en el recinto. Los senadores celebraron la clasificación de la Selección Argentina a la final con homenajes, aplausos y banderas sobre las bancas. Este gesto fue duramente cuestionado por el bloque peronista, que ironizó sobre la contradicción de celebrar el sentimiento nacional con camisetas argentinas mientras se debate una ley que, según denuncian, facilita la entrega de tierras estratégicas a intereses extranjeros.
La sesión continúa con el foco puesto en la capacidad del oficialismo para articular los apoyos necesarios entre sus aliados provinciales y bloques opositores dialoguistas, en lo que representa uno de los desafíos legislativos más complejos del Ejecutivo para este semestre.






