En el marco del Día de la Obstetricia y la Embarazada, la doctora Carolina López Ávila, diabetóloga y magíster en obesidad, dialogó este lunes con ADN de Radio por LV11 y puso el foco en la importancia de prevenir y detectar tempranamente las alteraciones metabólicas que pueden aparecer durante el embarazo.
La profesional remarcó que los cuidados deberían comenzar incluso antes de la concepción, especialmente cuando existen antecedentes familiares, obesidad u otros factores de riesgo.
“Es muy importante que las pacientes programen el embarazo. Desde la decisión como pareja de formar una familia, esa mamá tiene que tener un buen peso preconcepcional y cuidar su salud metabólica”, explicó López.
Según indicó, comenzar la gestación con un peso adecuado, una alimentación saludable y controles médicos previos permite disminuir riesgos tanto para la madre como para el bebé.
La salud del padre también puede influir
Durante la entrevista, López introdujo un aspecto que muchas veces queda fuera de las recomendaciones habituales: la salud metabólica del padre también tiene importancia.
“Que la mamá y el papá sean obesos influye en ese niño, influye en la salud metabólica”, señaló.
La diabetóloga explicó este fenómeno a partir de la epigenética, es decir, la influencia que puede tener el entorno sobre la expresión genética y el desarrollo.
Por ese motivo, insistió en que la preparación para un embarazo no debería recaer exclusivamente sobre la mujer.
“No es una cosa menor la preparación de esa mamá para concebir ese niño”, sostuvo, y mencionó entre los principales cuidados evitar el tabaquismo y el consumo de alcohol, mantener un peso saludable y controlar la presión arterial.
Por qué un bebé de más de cuatro kilos puede ser una señal de alerta
López también cuestionó la idea de considerar siempre como algo positivo que un bebé nazca con un peso muy elevado.
“A veces decimos ‘nació ese superbebé’ y nos parece curioso, pero eso es gravísimo. No tenemos que tener niños de más de cuatro kilos”, advirtió durante la entrevista.
En ese sentido, relacionó el crecimiento excesivo del bebé con la necesidad de realizar un adecuado seguimiento metabólico durante la gestación.
La especialista diferenció además dos situaciones que pueden presentarse.
Por un lado, una mujer que ya tiene diabetes antes de quedar embarazada, como puede ocurrir con pacientes con diabetes tipo 1 que utilizan insulina. Por otro, una mujer que desarrolla diabetes durante la gestación como consecuencia de diferentes factores hormonales y antecedentes.
“Son dos casos diferentes, pero los dos requieren mucho control en el embarazo y lo que nosotros llamamos embarazo de alto riesgo”, señaló.
El seguimiento, explicó, requiere un trabajo coordinado entre obstetras, diabetólogos y endocrinólogos.
¿Se puede hacer ejercicio durante el embarazo?
La actividad física fue otro de los puntos abordados en ADN de Radio.
“El ejercicio siempre es bueno. Lo ideal es que esa mamá ya tenga un entrenamiento previo”, explicó López.
Una mujer que realizaba actividad física antes de quedar embarazada puede continuar, siempre que el obstetra no detecte una contraindicación particular.
La rutina debe adaptarse a cada etapa y condición, priorizando ejercicios adecuados para brazos y piernas, trabajos de elongación y movimientos que no impliquen una exigencia inadecuada sobre el abdomen.
En pacientes con diabetes, además, la actividad física puede colaborar con una mejor utilización de la glucosa.
El análisis clave durante el primer trimestre
Ante la consulta sobre qué estudios permiten comenzar a detectar riesgos metabólicos desde las primeras semanas, López destacó un análisis sencillo: la medición de glucosa en sangre.
La evaluación cobra especial relevancia cuando la embarazada presenta determinados factores de riesgo.
Entre ellos mencionó comenzar la gestación con sobrepeso, antecedentes familiares de diabetes, una edad materna mayor a la recomendada o antecedentes de insulinorresistencia o síndrome metabólico.
“En el primer trimestre hay que definir si esa mamá tiene diabetes o no tiene diabetes y se le pide algo muy sencillo, que es la glucosa”, explicó.
De esta manera, la especialista insistió en que el embarazo no debe ser el punto de partida de los cuidados, sino una etapa dentro de una preparación más amplia. Llegar a la concepción con una buena salud metabólica y mantener los controles durante los nueve meses puede reducir riesgos para la madre y el bebé.






