El representativo español impuso condiciones desde el pitazo inicial, adueñándose por completo de la posesión del balón y asfixiando la salida del elenco conducido por Ralf Rangnick, que nunca encontró respuestas tácticas para contrarrestar el dominio de la Furia. Durante la primera mitad, el juvenil Lamine Yamal se convirtió en una pesadilla constante por las bandas, obligando a una exigida tarea del arquero austríaco Alexander Schlager.
La merecida apertura del marcador llegó sobre los 36 minutos de juego, luego de una proyección profunda de Marc Cucurella por el carril izquierdo; el lateral envió un centro rasante y milimétrico para que Mikel Oyarzabal definiera de primera intención, decretando el 1-0 parcial con el que los equipos se retiraron al descanso.
En el complemento, y pese a un tímido intento de reacción austríaco por intermedio de Saša Kalajdžić, España volvió a golpear en el momento justo para sentenciar la historia de manera inapelable.
El desarrollo de los goles y las claves del triunfo español se detallan a continuación:
Apertura del marcador: A los 36' del primer tiempo, Mikel Oyarzabal conectó un preciso centro de Cucurella tras una gran combinación colectiva de la ofensiva ibérica.
Golpe de cabeza: En la segunda mitad, el volante Álex Baena frotó la lámpara y asistió de gran forma a Pedro Porro, quien apareció por sorpresa en el área para clavar el 2-0 transitorio.
Goleada y doblete: A los 88 minutos del epílogo, nuevamente la sociedad Cucurella-Oyarzabal dio sus frutos para que el delantero firmara el 3-0 definitivo en la chapa legal.
Candidatura firme y rival en el horizonte
Con este resultado positivo, España ratificó su gran funcionamiento táctico y la jerarquía de un plantel que combina experiencia y juventud en las dosis exactas para pelear la Copa del Mundo en tierras norteamericanas.
El cuerpo técnico de Luis de la Fuente ya trabaja con la mente puesta en la llave de octavos de final. El seleccionado español seguirá con atención el compromiso de esta noche entre el Portugal de Cristiano Ronaldo y la Croacia de Luka Modric, de donde saldrá su próximo rival directo en la apasionante carrera hacia la gran final del certamen mundialista.






