La licenciada en psicología y sexología Daniela Marina Arias analizó el alcance de los derechos reproductivos y el bienestar emocional en el marco del Día Mundial de la Salud Sexual. La especialista profundizó sobre el lema institucional de este año, Every Body, iniciativa promovida por la Asociación Mundial para la Salud Sexual (WAS) para concientizar sobre el acceso universal al bienestar y la autonomía sin distinciones corporales o de género.
La profesional destacó que la consigna busca erradicar la discriminación hacia las corporalidades e identidades históricamente relegadas. En ese sentido, fundamentó que el acceso a la salud pública y al desarrollo personal exige desmontar los sesgos culturales que imponen un patrón corporal único para la vivencia del afecto y el bienestar.
Autonomía personal, consentimiento e inhibidores psicológicos
Arias explicó que la autonomía corporal constituye la premisa de reconocer el propio cuerpo para tomar decisiones sin coerciones, presiones ni violencia. La especialista remarcó que el consentimiento pleno constituye el eje rector de una vinculación afectiva saludable, donde la comunicación clara de los límites resulta indispensable para la salud integral del individuo.
En el ámbito clínico, la sexóloga expuso la persistencia de prejuicios vinculados al rendimiento físico, el envejecimiento y la discapacidad. Detalló que las exigencias sociales asociadas al desempeño suelen generar cuadros de ansiedad e inseguridad en los pacientes, afectando su desarrollo personal.
El rol de la Educación Sexual Integral en la prevención de violencias
Asimismo, la profesional enfatizó el valor pedagógico de la Educación Sexual Integral (ESI) como herramienta de prevención en materia de salud mental y resguardo emocional. Sostuvo que la impartición de contenidos graduados por etapas pedagógicas otorga herramientas para el reconocimiento del cuerpo, la expresión de emociones y la identificación temprana de situaciones de vulneridad o abuso.
Finalmente, la especialista planteó la necesidad de consolidar espacios de consulta médica y psicológica libres de estigmas para garantizar que toda la comunidad pueda ejercer sus derechos normativos y de salud de manera plena.






