Caños rotos, importantes pérdidas de agua y calles complicadas para circular. La situación genera un creciente malestar entre vecinos y comerciantes de Añatuya, quienes aseguran que los inconvenientes se repiten y reclaman una solución definitiva por parte de la empresa prestataria del servicio.
El problema alcanza a distintos sectores de la denominada “Capital de la Tradición” y tiene especial impacto en la zona céntrica, donde la acumulación de agua dificulta la circulación cotidiana.
Los inconvenientes también se registran en sectores próximos a centros de salud, instituciones y locales comerciales, provocando trastornos tanto para peatones como para conductores.
“Estamos cansados de vivir así”
El reclamo no pasa únicamente por las dificultades para transitar. Los frentistas también cuestionan la cantidad de agua que se desperdicia producto de las roturas.
“Estamos cansados de vivir así”, expresaron vecinos afectados por una problemática que, aseguran, se repite sin que hasta el momento exista una respuesta definitiva.
Los comerciantes también advierten consecuencias para su actividad diaria. La presencia permanente de agua frente a determinados sectores complica el acceso a los negocios y desalienta la llegada de clientes.
Mientras tanto, cuadrillas de empleados de la Municipalidad de Añatuya realizan tareas de escurrimiento para intentar despejar las calles y reducir las consecuencias.
Sin embargo, los vecinos sostienen que estas intervenciones solamente permiten atender momentáneamente el problema y que la solución de fondo requiere la reparación de los caños dañados por parte de la prestataria.
Vecinos preparan un reclamo ante la empresa
Ante la falta de una solución que consideran definitiva, un grupo de ciudadanos comenzó a organizarse para llevar personalmente el reclamo hasta las oficinas de la firma responsable del servicio.
La intención es solicitar una intervención que permita reparar las pérdidas y evitar que el problema continúe repitiéndose.
El pedido de los vecinos es concreto: que se reparen los caños, se frene el desperdicio de agua y las calles recuperen condiciones normales de circulación.
Mientras esperan respuestas, el malestar continúa creciendo entre frentistas y comerciantes que aseguran convivir diariamente con una situación que ya afecta la transitabilidad, la actividad comercial y la vida cotidiana de distintos sectores de Añatuya.






