Una intensa ola de calor mantiene en alerta al sur de Europa, donde las temperaturas superiores a los 44°C impulsaron la propagación de incendios forestales que ya obligaron a evacuar a decenas de miles de personas y movilizaron a miles de efectivos de emergencia.
Los países más afectados son Italia, Francia y España, aunque también se mantienen advertencias por calor extremo y riesgo de incendios en Grecia, Chipre y el Reino Unido.
Sicilia y Francia, entre las zonas más comprometidas
En Sicilia, las llamas avanzaron sobre las colinas de Bivona, en la provincia de Agrigento, mientras la ciudad de Palermo registró cortes de energía eléctrica debido a la emergencia.
Además, un bombero de 59 años falleció tras sufrir una descompensación mientras combatía un incendio de gran magnitud cerca de San Cataldo.
En Francia, más de 20.000 personas fueron evacuadas por un incendio que afecta la zona de Lège-Cap-Ferret, en las cercanías de Burdeos. Para combatir las llamas fueron desplegados 700 bomberos.
"Durante la noche, el fuego avanzó más rápido de lo que habíamos previsto", señaló el alcalde de la localidad, Philippe de Gonneville.
España mantiene varios focos activos
En España, las autoridades continúan trabajando para controlar distintos incendios forestales que permanecen activos desde hace varios días.
Según datos oficiales, más de 100.000 hectáreas fueron consumidas por el fuego en lo que va del año.
La emergencia obligó a suspender el servicio ferroviario entre Mejorada del Campo y Alcalá de Henares, cerca de Madrid, debido a un incendio próximo a las vías.
Además, la interrupción también afectó el funcionamiento de la línea de alta velocidad Madrid-Barcelona, uno de los corredores ferroviarios más importantes del país.
Mientras tanto, brigadistas, bomberos y unidades militares permanecen desplegados en Guadalajara, Toledo, Ciudad Real y Albacete, donde continúan las tareas para contener distintos focos.
Grecia y Chipre también están en alerta
La situación también preocupa en Grecia, donde las autoridades prevén una ola de calor de al menos cuatro días con temperaturas superiores a los 42°C y mantienen el máximo nivel de alerta por riesgo de incendios en varias regiones, incluida el área metropolitana de Atenas.
En Chipre, el servicio meteorológico advirtió que los registros térmicos podrían alcanzar los 43°C.
El impacto del calor extremo
Los especialistas advierten que el calor extremo, intensificado por el cambio climático, acelera la pérdida de humedad de los suelos y reduce el caudal de los ríos, creando condiciones propicias para la rápida propagación de incendios forestales.
La emergencia también alcanzó al Reino Unido, donde Gales declaró oficialmente la situación de sequía tras semanas de altas temperaturas y escasas precipitaciones.






