La Justicia de los Estados Unidos prepara una nueva imputación penal contra el expresidente venezolano Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores. Según fuentes vinculadas a la causa, la fiscalía federal de Nueva York prevé presentar cargos adicionales centrados en la presunta tortura y tratos crueles aplicados a ciudadanos estadounidenses que permanecieron arrestados bajo la custodia del régimen en prisiones del país caribeño.
Las acusaciones están fundamentadas en las denuncias de una docena de estadounidenses detenidos en centros de reclusión del servicio de inteligencia. Entre los testimonios recabados por la investigación figuran los de exdetenidos como los integrantes del grupo "CITGO 6" y veteranos militares, quienes detallaron haber sido sometidos a descargas eléctricas, simulacros de ahogamiento, aislamiento prolongado y agresiones físicas en instalaciones de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (DGCIM).
El matrimonio permanece detenido en Nueva York desde su captura en enero durante un operativo militar en Caracas. Maduro y Flores, quienes se declararon inocentes de las acusaciones previas por narcoterrorismo, continúan privados de la libertad sin derecho a fianza a la espera del avance del proceso judicial, en el marco de una audiencia programada donde la defensa solicitará el beneficio del arresto domiciliario para la exprimera dama.






