El monólogo futbolístico de "Les Bleus" se extendió de principio a fin sobre el campo de juego norteamericano. El elenco conducido estratégicamente por Didier Deschamps exhibió un rendimiento colectivo sumamente sólido en todas sus líneas, asfixiando la salida del conjunto escandinavo y adueñándose de los hilos del partido sin concederle la más mínima oportunidad de reacción.
La apertura del marcador llegó sobre el epílogo de la primera mitad gracias a la jerarquía individual de Kylian Mbappé. El atacante del Real Madrid destrabó el encuentro con una verdadera joya técnica y, tras el descanso, su compañero Bradley Barcola estiró la ventaja apenas iniciada la segunda etapa para aportar tranquilidad. El broche de oro de la noche neoyorquina volvió a llevar la firma de Mbappé, quien con otra definición magistral decretó el tercer tanto definitivo y completó su cuenta personal.
Las claves del triunfo francés y el armado de la llave de octavos se resumen en los siguientes puntos:
Dominio absoluto: Francia anuló por completo los circuitos ofensivos de Suecia, que jamás logró inquietar con peligro real el arco defendido por Mike Maignan.
Figura estelar: Con un nivel superlativo de Mbappé, la delantera francesa ratificó su temible poder de fuego de cara a las instancias definitivas.
Próximo rival: En los octavos de final, Francia medirá fuerzas frente a la sorprendente selección de Paraguay, comandada por el argentino Gustavo Alfaro.
Un cruce de alta tensión en el horizonte
La holgada victoria ratifica los pronósticos que colocan al vigente subcampeón del mundo en la primera línea de favoritos para alzar el trofeo ecuménico. Sin embargo, en el bando francés son conscientes de que la exigencia aumentará en la fase de los 16 mejores.
El esperado duelo ante el combinado guaraní —que viene de hacer historia al eliminar por penales a Alemania— quedó programado oficialmente para el próximo sábado a partir de las 18. Deschamps y sus dirigidos ya planifican una batalla táctica frente al cerrojo defensivo que suele proponer Alfaro, en un cruce que promete paralizar a los fanáticos del fútbol.






