El Gran Premio de Austria comenzó con sensaciones sumamente positivas para el automovilismo argentino. En el exigente y veloz trazado del Red Bull Ring, Franco Colapinto completó una sólida labor al comando de su monoplaza de la escudería Alpine durante la primera tanda de entrenamientos libres (PL1), ratificando su constante proceso de adaptación y competitividad en la máxima categoría del deporte motor mundial.
El oriundo de Pilar detuvo los cronómetros en un tiempo definitivo de 1:08.962, una marca de valor absoluto que no solo le permitió ganarse un lugar de privilegio dentro del selecto "top 10" de la sesión, sino que además expuso su gran presente a la hora de las comparaciones internas de boxes:
Colapinto logró relegar de forma contundente a su experimentado compañero de equipo, el francés Pierre Gasly, aventajándolo por más de medio segundo de diferencia. Gasly debió conformarse con la 14° colocación de la tabla general, incapaz de replicar el ritmo de carrera impuesto por el argentino.
Reacción mecánica y evolución con neumáticos
El arranque de la jornada en Spielberg no estuvo exento de dramatismo para el garaje de la escuadra francesa. Apenas habilitada la calle de boxes, el auto de Colapinto evidenció inconvenientes eléctricos indeseados que encendieron las alarmas. Sin embargo, los mecánicos e ingenieros de Alpine reaccionaron con rapidez, solucionando la falla técnica en los talleres para devolver el coche a la pista sin comprometer el plan de trabajo programado.
Una vez sobre el asfalto austríaco, el bonaerense inició su tanda de rodaje calzando el compuesto de neumáticos medios, registrando una marca de base de 1:10.450 para asentar los parámetros de carga aerodinámica. El quiebre de velocidad se produjo en el último tercio de la práctica: tras calzar las gomas blandas, Colapinto aprovechó el potencial de adherencia del caucho para exprimir el motor Alpine, rebajando drásticamente sus registros hasta clavar el 1:08.962 definitivo.
Por su parte, el liderazgo de esta primera sesión de ensayos libres quedó en manos de la joven promesa italiana Kimi Antonelli, quien al comando de su Mercedes marcó el ritmo de la mañana europea con un tiempo de 1:07.796, aventajando al lote de punta en una grilla que anticipa una paridad extrema para las sesiones de clasificación.






