El conjunto "Fusión" debió batallar intensamente para quedarse con un juego parejo y exigente en el Estadio Ciudad. Para Méndez, la clave pasó por sostener la identidad colectiva frente a un rival de jerarquía internacional.
“Un partido muy duro, muy chivo. La verdad es que sabíamos que iba a ser un partido así, así que pudimos plasmar nuestra defensa y nuestro juego. Somos un equipo nuevo y nos tocaron dos rivales muy fuertes al principio, pero pudimos sacar un partido muy duro adelante, así que contento por la victoria”, valoró el perimetral.
Confianza del DT y la fuerza del grupo
En el aspecto individual, Méndez tuvo una actuación determinante asumiendo responsabilidades en momentos calientes, algo que atribuyó al respaldo diario que recibe dentro del vestuario.
“La confianza que me dan el entrenador y el equipo es un plus para mí. Trato de aportar desde donde me toca; hoy me tocó a mí, el otro día a Matute (Pérez), pero lo importante es que el equipo es largo y estamos todos juntos en los momentos duros y en los buenos también”, enfatizó con madurez.
Asimismo, el jugador no perdió de vista la autocrítica a pesar del arranque invicto: “Pensamos primero que nada en nuestro juego y en mejorar. Son los primeros tres partidos y estamos incompletos porque nos falta Nacho (Terceros). A veces por el resultado queremos ver solo las cosas buenas, pero también hay que destacar lo malo y corregir eso”.
La mística del Estadio Ciudad
Para finalizar, el escolta resaltó la importancia del marco que brindó la parcialidad santiagueña durante los 40 minutos de juego, asegurando que el empuje del público es una herramienta fundamental para consolidar la localía.
“Me gusta mucho cuando el clima es así. Ante un rival como Boca, que estén alentando desde el minuto cero es muy bueno para nosotros; tenemos ese plus con la gente y hay que aprovechar todos los partidos de local”, concluyó Méndez.






