En momentos donde el Gobierno nacional profundiza su plan de ajuste sobre la Educación Pública para sostener el equilibrio fiscal, la Marcha Federal Universitaria se convirtió en el epicentro de la resistencia académica. A pesar de los fallos judiciales adversos que exigen el cumplimiento de la Ley de Financiamiento, la Casa Rosada mantiene un recorte presupuestario que ya supera el 30% en términos reales.
El polémico descargo del conductor
En este contexto de alta tensión social, el conductor Alejandro Fantino se convirtió en el foco de las críticas tras realizar polémicas declaraciones en su espacio de streaming. Alineado con el relato oficialista y el accionar de las redes libertarias, Fantino arremetió con dureza contra los manifestantes, utilizando términos descalificativos para referirse al reclamo por el sostenimiento de las universidades.
"Putos privilegios", fue una de las frases que utilizó para cuestionar el financiamiento estatal de la educación superior, tratando de "zurdos" a quienes se movilizaron en todo el país. Su postura fue leída por diversos sectores como una validación mediática del ajuste que afecta tanto a los salarios docentes como al funcionamiento básico de las facultades.
Reacción en las comunidades académicas
Las expresiones del periodista no tardaron en generar un repudio generalizado, especialmente en provincias como Santiago del Estero, donde la comunidad de la UNSE se manifestó masivamente. Referentes universitarios señalaron que lo que Fantino califica como "privilegios" son, en realidad, derechos consagrados que garantizan la movilidad social ascendente para miles de jóvenes.
Mientras el aparato de comunicación oficial busca deslegitimar la protesta, la magnitud de la marcha dejó en claro que la defensa de la universidad pública es una causa que atraviesa a distintos sectores de la sociedad, más allá de las agresiones mediáticas y el asedio en plataformas digitales.






