La primavera comenzó teñida de amarillo en Santiago del Estero. La tendencia de regalar flores de ese color cada 21 de septiembre volvió con fuerza y este año la demanda comenzó incluso varias semanas antes. Gustavo Bonahora, comerciante del rubro, dialogó con A Primera Hora por Radio LV11 y mostró desde adentro una jornada frenética: pedidos anticipados, entregas a domicilio, clientes esperando y un equipo que trabajó hasta las 3 de la madrugada.
“No damos abasto”, resumió Bonahora durante la charla con Nancy Urquiza y Víctor Gauna, mientras detrás suyo continuaba el movimiento de clientes y trabajadores preparando los encargos.
El comerciante explicó que inicialmente tenían previsto trabajar durante la noche del domingo solamente hasta la medianoche para descansar algunas horas antes de comenzar este lunes. La demanda cambió todos los planes.
“Anoche hemos estado hasta las 3 de la mañana. No era la idea, la idea era estar hasta las 12 para hoy arrancar, pero ha sido imposible”, contó.
Y la tendencia no comenzó durante las últimas horas.
Según explicó en LV11, desde principios de septiembre ya recibían consultas y encargos de personas que buscaban asegurarse las flores ante el temor de quedarse sin disponibilidad cuando llegara el 21.
Unos 50 pedidos confirmados desde temprano
La diferencia entre el domingo y este lunes también estuvo en la modalidad elegida por los clientes.
Durante la jornada previa predominó la gente que pasó personalmente por el comercio a retirar sus compras. Este lunes, en cambio, los envíos a domicilio tomaron protagonismo.
“Hoy tengo alrededor de 50 pedidos ya confirmados, todos para enviarlos”, detalló Bonahora.
A eso se sumaban los clientes que habían reservado sus flores y tenían previsto retirarlas después de finalizar su jornada laboral.
La demanda fue tal que, según relató, durante la noche debieron incluso dejar de atender temporalmente el teléfono porque no podían tomar más encargos.
“Los teléfonos no dan abasto”, describió.
El girasol, uno de los grandes protagonistas
Entre tantas alternativas amarillas, existe una que sobresale.
El girasol se convirtió en uno de los productos más buscados y durante el domingo llegaron a quedarse sin disponibilidad durante algunas horas.
Bonahora explicó que esperaba recibir nuevas cajas durante la madrugada, aunque las flores necesitaban previamente un proceso de hidratación antes de quedar listas para venderse.
Además de girasoles, los clientes buscaron rosas amarillas, fresias, San Vicente y otras variedades naturales.
Pero la tendencia ya trascendió ampliamente a la flor tradicional.
También aparecen rosas eternas, girasoles artificiales, peluches y hasta ramos confeccionados con chocolates.
Estos últimos sorprendieron por su demanda.
“Anoche me cambiaron un pedido de flores naturales por uno de chocolates”, contó el comerciante.
¿Cuánto cuesta regalar una flor esta primavera?
Bonahora también brindó en A Primera Hora algunas referencias de los valores que manejaba su comercio durante la jornada.
Según explicó, una vara de San Vicente importado rondaba los $3.500, mientras que algunas alternativas nacionales podían encontrarse alrededor de los $3.000, aunque ya quedaba poca disponibilidad.
Entre las opciones más costosas mencionó al lilium, con ejemplares que podían alcanzar los $12.000.
Los valores dependen de la variedad, procedencia, disponibilidad y armado elegido, por lo que funcionan como referencia del comercio entrevistado y no representan necesariamente los precios de todas las florerías de Santiago.
Ya no son solamente regalos de pareja
Uno de los datos que dejó la entrevista es cómo fue cambiando el significado de esta tendencia.
Las flores amarillas aparecen asociadas popularmente al afecto, los buenos deseos, la prosperidad y el deseo de que una persona continúe formando parte de la vida de quien realiza el obsequio.
Por eso, los compradores no son exclusivamente parejas.
“Han venido inclusive para las hijas”, contó Bonahora.
También mencionó pedidos destinados a madres, hermanas, amigas y otros seres queridos.
El comerciante recordó además que hubo una época en la que muchas personas directamente rechazaban regalar flores amarillas por antiguas creencias asociadas al color.
“Antes no aceptaban al amarillo. Hoy en día el amarillo predomina. Es impresionante”, señaló.
Una florería a pleno en el primer día de primavera
Durante la comunicación con LV11, las cámaras permitieron observar la trastienda de una florería santiagueña en uno de sus días de mayor actividad.
Había clientes esperando, flores almacenadas en cámaras de frío, trabajadores armando los ramos y un panel cubierto de pedidos pendientes de preparación y entrega.
Bonahora mostró parte de ese movimiento mientras intentaba continuar atendiendo una jornada que había comenzado prácticamente sin descanso.
Su comercio se encuentra sobre avenida Pedro León Gallo 321, a pocos metros de Moreno.
La postal terminó sintetizando lo que ocurre cada vez con mayor fuerza durante el comienzo de la primavera: el 21 de septiembre ya no solamente trae flores amarillas a las redes sociales. En Santiago, la tendencia se trasladó directamente a las florerías y este año comenzó mucho antes de que llegara la fecha.






