La investigación por la presunta defraudación que perjudicó a Fürth Automotores ingresó en una etapa decisiva. Tras la detención del exgerente Gerardo Caro, la Justicia concentra sus esfuerzos en reconstruir una extensa trama de operaciones para establecer qué ocurrió con vehículos, cobranzas, transferencias y millones de pesos que son objeto de análisis.
El perjuicio económico fue estimado inicialmente en alrededor de $5.600 millones, aunque la cifra todavía no es definitiva. Las auditorías que continúan realizándose podrían modificar ese monto a medida que se reconstruya la situación contable y comercial de la concesionaria.
Caro fue detenido el sábado por la mañana en su domicilio del barrio Santa Clara, en La Banda, durante un procedimiento encabezado por la fiscal Victoria Ledesma y personal del Departamento Delitos Económicos.
Durante el operativo fueron secuestrados dispositivos electrónicos y documentación en papel, elementos que ahora serán analizados dentro de la investigación.
Operación por operación: qué busca determinar la Justicia
Uno de los puntos centrales del expediente será reconstruir individualmente las operaciones que quedaron bajo sospecha.
La auditoría y los elementos incorporados a la causa pusieron bajo análisis diferentes situaciones, entre ellas vehículos 0 km que habrían sido entregados irregularmente y cobranzas que presuntamente no fueron incorporadas al sistema de la empresa.
También se investigan planes de vehículos que habrían caído y posteriormente sido comercializados, pagos que no contarían con el respaldo correspondiente y movimientos de dinero presuntamente efectuados por fuera de los mecanismos habituales de la concesionaria.
Será justamente el cruce de toda esa información el que deberá permitir establecer cuánto dinero está comprometido y cuál habría sido su destino.
Clientes afectados y vehículos sin completar trámites
La situación también alcanzó directamente a clientes de Fürth.
Algunos aseguran haber abonado vehículos y posteriormente encontrarse con dificultades para recibirlos o patentarlos debido a la falta de documentación necesaria.
Este escenario obliga a los investigadores a ir más allá de una cifra global. La tarea será determinar qué sucedió con cada vehículo, cada pago, cada transferencia y cada operación cuestionada.
Fürth Automotores aparece en la investigación como la empresa perjudicada por las presuntas maniobras que ahora intenta esclarecer la Justicia.
La auditoría, una pieza central del expediente
La auditoría interna será determinante para conocer la verdadera dimensión económica del caso.
Los especialistas deberán contrastar información contable, bancaria y comercial, revisar comprobantes y documentación, y determinar si existieron movimientos registrados incorrectamente o que directamente quedaron fuera de los circuitos formales de la firma.
La propia titular de Fürth Automotores, Melina Ianuzzi, había confirmado en diálogo exclusivo con Nuevo Diario que la auditoría continúa y que los resultados obtenidos son puestos a disposición de la Justicia junto con las evidencias correspondientes.
La empresaria evitó establecer una cifra definitiva mientras continúa ese trabajo, aunque reconoció que se trata de “montos importantes”.
Tres detenidos y el mapa de responsabilidades
Con tres personas detenidas, la investigación entra además en una instancia destinada a establecer las responsabilidades individuales.
La Fiscalía deberá determinar qué participación habría tenido cada uno de los sospechosos, qué conocimiento tenían de las operaciones investigadas y si existió algún tipo de actuación coordinada.
Para ello serán fundamentales los testimonios, la documentación secuestrada, los dispositivos electrónicos y, especialmente, los resultados que continúe arrojando la auditoría.
El desafío será reconstruir un complejo rompecabezas económico y comercial para determinar finalmente cómo se realizaron las operaciones cuestionadas y dónde terminaron los millones de pesos que hoy están bajo la lupa de la Justicia.






