La Fiscalía General de Ucrania confirmó el hallazgo del cuerpo sin vida de Anastasiia Berezovska, la ciudadana ucraniana de 39 años acusada de perpetrar el atentado explosivo de la semana pasada en Mónaco. El cadáver presentaba un disparo en la cabeza en las afueras de Kiev, en un hecho que coincide con la detención de dos hombres vinculados al crimen, uno de ellos miembro activo del Servicio de Inteligencia Militar de Ucrania (HUR).
El deceso se produjo pocos días después de que Interpol emitiera una notificación roja de captura internacional contra la mujer, a solicitud de la justicia del principado mediterráneo. Las autoridades monegascas imputaban a Berezovska los cargos de intento de asesinato, conspiración criminal y colocación de un artefacto explosivo en la vía pública, tras el ataque que dejó gravemente herido al empresario Vadym Iermolaiev.
Detenciones y transferencias en criptomonedas
De acuerdo con el reporte oficial del Ministerio Público ucraniano, las investigaciones preliminares determinaron que los dos hombres bajo arresto realizaron transferencias financieras en criptomonedas hacia las cuentas de Berezovska. Los investigadores judiciales calificaron a los detenidos como “individuos directamente implicados en la logística y ejecución del intento de asesinato en Mónaco”, según detallaron las fuentes de la fiscalía.
El informe oficial aclaró que el agente en actividad de la HUR involucrado en el proceso criminal “actuó por estricta iniciativa propia” y omitió reportar los contactos con la sospechosa a sus mandos jerárquicos. Durante los allanamientos en las propiedades de los sospechosos, las fuerzas de seguridad locales descubrieron una locación descrita como una cámara de torturas con restos biológicos y herramientas de coacción.
El impacto político para Kiev en Europa
El desarrollo judicial del caso coincide con la participación del presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, en la cumbre de la OTAN, donde busca consolidar el soporte logístico y financiero de las potencias de Europa Occidental. La vinculación de un oficial de inteligencia del Estado con un atentado con explosivos en territorio de la Unión Europea supone una complicación diplomática para el gobierno de Kiev frente a sus aliados internacionales.
El ataque original ocurrió en el vestíbulo de un edificio residencial de Mónaco, donde la víctima, un magnate con ciudadanía chipriota que integraba la lista de empresarios sancionados por Ucrania en 2023 debido a presuntos vínculos comerciales en la Crimea ocupada, resultó herido junto a su pareja. La fiscalía de Francia sostiene que la sospechosa se disfrazó para colocar el artefacto explosivo antes de huir hacia Europa Oriental.






