Las brigadas de rescate confirmaron el hallazgo sin vida de Lucas Gámez, el niño argentino de nueve años que permanecía atrapado bajo las estructuras colapsadas tras el doble terremoto registrado en Venezuela.
Los padres del menor, Blancalida Martínez y Marcos Gámez, permanecieron en el perímetro del siniestro durante las dos semanas que se extendieron las tareas de remoción de hormigón.
Operativo con brigadas internacionales y maquinaria pesada
El siniestro ocurrió mientras el menor se encontraba en el segundo piso del complejo habitacional junto a sus tíos, luego de una jornada familiar en la zona balnearia. El colapso total de los niveles inferiores del inmueble motivó la intervención de cuadrillas especializadas y equipos de ayuda humanitaria civil internacionales.
Durante la fase final del procedimiento, las autoridades coordinaron el ingreso de maquinaria pesada para remover las placas de concreto de mayor volumen, determinando la localización definitiva de los restos en el sector de las estructuras internas.
Repercusión por las tareas de localización
El caso de la delegación familiar argentina generó atención pública debido a las campañas de oración civiles y a las manifestaciones de acompañamiento emitidas por los allegados de la víctima en redes sociales y entidades deportivas de Buenos Aires.
Los familiares directos informaron que los restos del menor serán sometidos a las pericias forenses obligatorias reguladas por los organismos consulares y las dependencias sanitarias locales para iniciar las gestiones de traslado correspondientes.






