El binomio hispano-argentino ratificó en el mítico complejo de Bois de Boulogne por qué ostenta la condición de máxima favorita del circuito internacional. En un partido de alta intensidad táctica y con un marco de público imponente en las gradas de la capital francesa, Zeballos y Granollers impusieron condiciones desde el juego de fondo y la fineza en la red para neutralizar la potencia de los europeos. El triunfo en mangas consecutivas no solo desató el festejo del marplatense, sino que consolida un proceso de regularidad deportiva implacable que les permite instalarse nuevamente en la jornada decisiva del segundo Grand Slam de la temporada en este año 2026.
La victoria en semifinales posee un sabor a revancha deportiva y confirmación de hegemonía, dado que Bolelli y Vavassori asomaban como los rivales más complejos en el horizonte del cuadro principal por sus recientes rendimientos en el circuito de la ATP. Con una sincronización perfecta en los cambios de ritmo y una efectividad altísima con el primer servicio, el argentino y el catalán lograron quebrar en los momentos bisagra de cada parcial para inclinar la balanza a su favor, estirando su racha de triunfos consecutivos sobre la exigente superficie de arcilla europea.
"Zeballos y Granollers desplegaron un tenis de altísimo nivel en París para sacar boleto a la gran definición del Grand Slam por segunda temporada consecutiva."
La expectativa del tenis en las provincias y el sueño del bicampeonato
La clasificación del singlista y doblista bonaerense repercutió de inmediato en los aficionados al deporte blanco de todo el país. A través de las columnas deportivas de Radio LV11, entrenadores y jugadores de los clubes de nuestra provincia analizaron el fenómeno de vigencia de Zeballos, quien a base de regularidad se transformó en el máximo exponente histórico de la especialidad para el tenis nacional, despertando el entusiasmo de las escuelas formativas santiagueñas de cara a la gran televisación del fin de semana.
Los especialistas en la materia recordaron que disputar finales consecutivas en la exigente superficie de Roland Garros es un privilegio reservado para muy pocas parejas en la era abierta del tenis moderno. La dupla número uno del planeta aguarda ahora por la confirmación de sus rivales para el duelo cumbre, enfocando sus entrenamientos en los detalles de la devolución y el juego de volea con la premisa de alzar nuevamente la prestigiosa Copa de los Mosqueteros y estampar sus nombres de forma definitiva en los libros de oro del deporte mundial.







