Las aulas santiagueñas se transformaron en verdaderos laboratorios de producción y debate en el transcurso de los últimos días. En el marco de los lineamientos de inclusión y desarrollo pedagógico vigentes, el Programa de Medios Escolares coordinó el despliegue de una serie de trayectos de capacitación técnica y práctica que convocaron a comunidades educativas de diversas regiones del conglomerado urbano local.
Las jornadas presenciales se concentraron en instituciones educativas de gestión pública ubicadas de forma estratégica en las ciudades de Santiago del Estero Capital y La Banda. Las actividades permitieron articular contenidos didácticos transversales destinados a estudiantes insertos en diferentes niveles formativos y modalidades del sistema, promoviendo el uso responsable y creativo de las nuevas tecnologías de la información.
Exploración de formatos multimedia y nuevas narrativas
Las dinámicas de los talleres se diagramaron con un fuerte enfoque práctico, donde las y los jóvenes abandonaron el rol de espectadores pasivos para convertirse en productores de contenidos locales. Coordinados por los equipos técnicos del programa, los estudiantes exploraron las herramientas que definen a la comunicación contemporánea:
Formatos radiales y sonoros: Prácticas de lenguaje radial tradicional combinadas con el diseño, guionado y grabación de formatos de podcast de temática libre.
Lenguaje audiovisual y nuevas plataformas: Producción de contenidos para canales de streaming y piezas multimedia adaptadas a entornos digitales dinámicos.
Este abordaje integral permitió a los alumnos descubrir metodologías eficaces para vehiculizar sus inquietudes, problemáticas e intereses cotidianos, adquiriendo competencias esenciales para el trabajo colaborativo, la división de tareas técnicas y la consolidación de liderazgos democráticos en el ámbito escolar.
La voz de las juventudes como eje de transformación social
Desde la coordinación de la propuesta pedagógica remarcaron que cada encuentro territorial funciona como un espacio de revalorización del aula como centro comunitario. La meta final de la iniciativa excede la mera capacitación técnica en software o micrófonos, apuntando a un objetivo institucional mucho más profundo:
“Cada experiencia compartida reafirma la importancia de construir escuelas donde las juventudes sean protagonistas, capaces de comunicar, crear y transformar su realidad desde la palabra y la participación. Porque cuando las voces jóvenes encuentran espacio para expresarse, nacen nuevas formas de ciudadanía”, señalaron las autoridades del área.
A través de la consolidación de estos entornos de aprendizaje alternativos, los colegios santiagueños reafirman su rol institucional como espacios democráticos de contención, donde los adolescentes no solo se forman en saberes teóricos, sino que ejercitan de forma activa el derecho humano a la comunicación y la libre expresión de sus ideas.






