La Selección de Inglaterra consiguió una de sus victorias más significativas en las fases de eliminación directa de los últimos tiempos al derrotar por 3-2 a su par de México en el mítico Estadio Azteca. El encuentro, válido por los octavos de final del Mundial 2026, estuvo impregnado de una atmósfera de extrema tensión dramática, condicionada por el contexto histórico del recinto, la altitud de la capital del país norteamericano y una intensa tormenta eléctrica que obligó a postergar el inicio del juego por el lapso de una hora.
El conjunto dirigido técnicamente por el alemán Thomas Tuchel logró reponerse a las adversidades climáticas y al empuje de la afición local. La gran figura de la jornada fue el mediocampista Jude Bellingham, quien exhibió un nivel superlativo en el centro del campo y guio la ofensiva británica anotando los dos primeros goles del partido.
Ventaja inicial y la reacción del elenco azteca
La apertura del marcador se gestó tras una habilitación por la banda de Bukayo Saka que Bellingham conectó con un certero golpe de cabeza. Pocos minutos después, el propio volante del Real Madrid estiró la diferencia tras capitalizar una asistencia rasante del capitán Harry Kane. Sin embargo, la escuadra conducida por Javier Aguirre no resignó su postura y encontró el descuento antes del entretiempo por intermedio de Julián Quiñones, quien aprovechó un rebote corto dentro del área tras una jugada de pelota parada.
El panorama se complicó de manera severa para los europeos en los primeros minutos del complemento. A los 54 minutos, el defensor Jarell Quansah recibió la tarjeta roja directa por parte del colegiado australiano Alireza Faghani, luego de una revisión del VAR que constató una dura entrada sobre Jesús Gallardo. La inferioridad numérica forzó a Tuchel a reestructurar el esquema táctico mediante el ingreso de John Stones y una posterior línea de cinco defensores.
Definición desde los doce pasos y resistencia final
A pesar de jugar con un hombre menos, Inglaterra encontró oxígeno en una réplica donde Anthony Gordon sufrió una infracción dentro del área por parte del arquero Raúl Rangel. El delantero Harry Kane ejecutó la pena máxima con total precisión para establecer el 3-1 transitorio, alcanzando de esta manera su sexta conquista en el certamen mundialista.
"El equipo de Tuchel aguantó y, al final, la alegría fue inmensa, al igual que la desolación mexicana, con los jugadores de verde desplomados sobre el césped".
El cierre del cotejo sumó una nueva cuota de suspenso cuando el árbitro sancionó un penal a favor del seleccionado tricolor por una infracción del propio Kane en el área defensiva. El atacante Raúl Jiménez transformó la falta en gol con una definición sobria para sellar el 3-2 definitivo. Los once minutos de tiempo adicionado transformaron el epílogo en un monólogo de centros mexicanos que fueron despejados por la firmeza de Dan Burn y las intervenciones del arquero Jordan Pickford. Con este resultado, el elenco británico selló su clasificación a los cuartos de final, donde se medirá ante Noruega el próximo sábado en la ciudad de Miami.






