La tensión en las filas de La Libertad Avanza (LLA) alcanzó niveles inéditos, forzando al presidente Javier Milei a intentar contener una disputa que ya se tornó pública. A pesar de que el propio mandatario nacional intentó bajarle el tono al conflicto calificándolo como "discrepancias sanas prefabricadas por el periodismo", los pases de factura entre el ala digital que responde al asesor Santiago Caputo y el sector parlamentario referenciado en Karina y Martín Menem exponen una fractura difícil de disimular en la cúpula gubernamental.
Cirugía mayor antes de la "Scaloneta"
En los despachos de la Casa de Gobierno ya se habla abiertamente de un "punto de no retorno". Voces de peso dentro del oficialismo reconocen, bajo estricto 'off', que el quiebre interno debe resolverse de manera drástica en el corto plazo. "Antes de que termine el Mundial hay que detonar todo y empezar de cero. Hay que aprovechar que vamos a estar todos distraídos con la Scaloneta y con Messi y hacer cirugía mayor. No podemos seguir así. Estamos rotos por dentro",
El detonante de los últimos días fue el cruce de acusaciones en redes sociales —impulsado por figuras del entorno de Caputo como Daniel "Gordo Dan" Parisini— contra Martín Menem, a quien sectores de la militancia digital intentaron ligar con supuestas cuentas críticas al Presidente. Menem replicó de inmediato buscando ratificar su lealtad cara a cara con el mandatario, pidiendo resolver las internas "en el vestuario" y no exponer al Gobierno a las puertas de la celebración del Tedeum del 25 de Mayo.
La cumbre de Bullrich y el viaje clave de Pettovello
En medio de este ajedrez, la ministra Patricia Bullrich mantuvo una reunión estratégica con Milei. Bullrich, quien viene maniobrando de forma autónoma en el Congreso estirando debates parlamentarios clave y convocando expertos ante la falta de votos propios en el Senado, busca mantener su centralidad política frente al avance de la mesa chica del oficialismo. La salida de su hombre de confianza en Santa Fe, Federico Angelini (quien renunció a la Subsecretaría de Intervención Federal), expone los reacomodamientos obligados de su espacio en las provincias.
Por otro lado, el frente eclesiástico abrió una inesperada luz de esperanza y tregua para el Poder Ejecutivo:
El propio canciller Quirno reflejó el entusiasmo del "ala moderada" al anticipar la inminencia del anuncio en sus redes oficiales, interpretando los gestos del Papa León XIV como un guiño hacia la normalización institucional del país. Sin embargo, en el peronismo y los sectores de la oposición miran el proceso con desconfianza, advirtiendo que la Iglesia mantendrá sus duros reclamos por los índices de vulnerabilidad social durante las homilías patrias, independientemente de los viajes oficiales.






