La modificación estructural se dio a conocer durante una entrevista televisiva. El desembarco de Santilli en reemplazo de Manuel Adorni no implicará únicamente un cambio de nombres, sino una estrategia para concentrar las decisiones políticas y la botonera estatal en una sola oficina administrativa, simplificando de forma directa la línea de mando en el tramo central de la gestión gubernamental.
Para explicar el trasfondo técnico de esta unificación de carteras, el jefe de Estado apeló al diseño institucional que utilizó durante el inicio de su administración. “Es un movimiento equivalente al que en su momento hicimos con Guillermo Francos, vamos a fusionar el Ministerio del Interior con la Jefatura de Gabinete porque gran parte del trabajo tiene que ver con los gobernadores, y requiere de músculo político”, argumentó Javier Milei al justificar la centralización de funciones.
El nuevo rol de Diego Santilli y los objetivos legislativos
Bajo este esquema de centralización de competencias, el nuevo ministro coordinador concentrará de forma simultánea el control administrativo de la gestión diaria del Estado y la articulación bilateral con los mandatarios provinciales. De este modo, unificará el manejo presupuestario de los recursos federales con la negociación estrictamente partidaria en el territorio nacional.
El mandatario nacional elogió las credenciales operativas del nuevo funcionario, remarcando que su prolongado rodaje institucional en el Congreso y en la Ciudad de Buenos Aires será determinante para acelerar el tratamiento de las leyes oficiales. “Facilita todo lo que tiene que ver con negociar en el Congreso, es una persona acostumbrada a esa dinámica y lleva años trabajando en política”, concluyó Milei, consolidando una conducción hiperconcentrada para blindar la gobernabilidad de la Casa Rosada.






