El líder de Corea del Norte, Kim Jong-un, dispuso la destitución de No Kwang Chol como ministro de Defensa Nacional en el marco de una reestructuración de la cúpula militar del régimen, según informó la agencia oficial Agencia Central de Noticias de Corea (KCNA). La resolución se adoptó durante la celebración de la segunda reunión de la novena Comisión Militar Central del Partido de los Trabajadores de Corea (CMC).
De acuerdo con el reporte oficial, No Kwang Chol fue reubicado en el escalafón del régimen como primer vicedirector del Departamento de Industria de Municiones del Comité Central. El exministro ya había sido removido del cargo militar en diciembre de 2019, siendo reinstalado en la función en octubre de 2024.
Para encabezar la cartera de Defensa fue designado Kim Song Gi, quien se desempeñaba hasta el momento como director de la Oficina Política General del Ejército Popular de Corea. La reorganización incluyó la promoción de Pak Jong Chon como vicepresidente de la Comisión Militar Central e integrante del Buró Político, junto con ascensos en diversos niveles de la jerarquía castrense.
Tensiones regionales y relación diplomática con Estados Unidos
La remodelación en los mandos militares coincide con el término de las maniobras conjuntas anuales entre Corea del Sur y Estados Unidos, ejercicios calificados por el régimen de Pyongyang como ensayos de agresión militar. Las maniobras contaron con atención internacional luego de que el presidente estadounidense Donald Trump dispusiera reducir su extensión al considerarlas desmedidas para el escenario regional.
En el marco de la agenda bilateral, Trump reiteró intenciones de sostener una reunión con Kim Jong-un antes de fin de año, al tiempo que reconoció estimaciones internacionales sobre la existencia de 57 cabezas nucleares en el arsenal norcoreano. Respecto a la diplomacia directa, Kim Yo-jong, hermana del líder estatal, señaló no constatar intercambios recientes entre ambas administraciones, aunque confirmó que el mandatario norcoreano mantiene una valoración positiva de los contactos previos con el jefe de Estado estadounidense.
Reclamos por venta de armamento y programas de derechos humanos
Previo a los cambios en la cúpula militar, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Corea del Norte cuestionó la autorización por parte del Departamento de Estado de los Estados Unidos para la venta de misiles AIM-9X Sidewinder Block II a Corea del Sur por un monto de 125 millones de dólares.
A través de un comunicado oficial difundido por KCNA, la cancillería de Pyongyang advirtió sobre el impacto del suministro de armamento en la región y prometió respuestas de índole militar. Asimismo, el régimen rechazó los programas impulsados por la Oficina de Democracia, Derechos Humanos y Trabajo estadounidense destinados a documentar la situación de los derechos humanos en el norte de la península, calificándolos como injerencias contra la estabilidad institucional del país.






